Qin Shi Huang y la quema de libros
El primer emperador de China, Qin Shi Huang, ordenó la destrucción de la mayor parte de la literatura existente en el año 213 a.C.
Su objetivo era eliminar cualquier texto que pudiera desafiar su autoridad. Sólo se permitieron libros relacionados con la agricultura, la medicina y la adivinación. Todo lo demás, incluidos los registros históricos y las obras literarias, fue incinerado.
Esta censura masiva buscaba unificar la cultura bajo el control del Estado y borrar tradiciones que pudieran alimentar la resistencia.