Teoría germinal y antisepsia
El reconocimiento de que los microorganismos causan enfermedades transformó la práctica médica. Joseph Lister introdujo técnicas antisepsias en cirugía, reduciendo drásticamente las infecciones postoperatorias.
Anestesia
El desarrollo de anestésicos seguros, como el éter y el cloroformo, permitió realizar intervenciones quirúrgicas sin dolor y abrió la puerta a procedimientos más complejos.
Pasteurización
Louis Pasteur ideó la pasteurización, un proceso de calentamiento que elimina bacterias nocivas de los alimentos y bebidas, disminuyendo considerablemente las enfermedades de origen alimentario.
Vacunas
En la última parte del siglo XIX se crearon vacunas contra la viruela, la difteria y la rabia. Los programas de inmunización provocaron una caída abrupta de la mortalidad por estas enfermedades.
Sanidad y salud pública
Mejoras en el suministro de agua potable, el alcantarillado y la planificación urbana fueron clave para controlar enfermedades transmitidas por el agua, como la fiebre tifoidea y el cólera.
Técnicas quirúrgicas
Se introdujeron nuevas técnicas y instrumentos, como la asepsia, suturas más eficientes y anestesia mejorada, incrementando la seguridad y el éxito de las operaciones.
Herramientas diagnósticas
El estetoscopio, el oftalmoscopio y el esfigmomanómetro ampliaron la capacidad de los médicos para diagnosticar enfermedades internas y medir la presión arterial.
Atención al parto y salud materna
Los procedimientos antisepticos redujeron las infecciones durante el parto, mientras que los avances en obstetricia y ginecología mejoraron los resultados del embarazo.
Radiografía
El descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Röntgen permitió obtener imágenes de huesos y órganos internos, facilitando diagnósticos más precisos.
Estos descubrimientos sentaron las bases de la medicina moderna, incrementando la esperanza de vida y mejorando la salud pública.