Contexto histórico
Durante el Renacimiento, el campo de batalla estaba dominado por piezas de artillería mecánica más avanzadas, como cañones, bombardas y morteros.
Declive de la catapulta tradicional
Las catapultas, tal como se conocían en la antigüedad, dejaron de emplearse de forma generalizada como arma de guerra. Su diseño rudimentario no podía competir con la potencia, alcance y velocidad de recarga de la nueva artillería.
Razones del reemplazo
El desarrollo de la metalurgia y la pólvora permitió la creación de cañones más precisos y letales, lo que hizo que la catapulta quedara obsoleta tanto en eficiencia como en practicidad.