Ritos funerarios antes de zarpar
Al día siguiente de la batalla, los aqueos de la Odisea se dedicaron a honrar a sus caídos antes de volver a levantar anclas.
Primero reunieron leña y construyeron piras funerarias, colocando sobre ellas los cuerpos de los guerreros muertos. Encendieron las hogueras y permitieron que las llamas consumieran los restos.
Una vez terminada la cremación, apagaron las brasas con vino, recogieron los huesos y los depositaron en urnas. Estas urnas fueron recubiertas con capas de grasa y enterradas en fosas excavadas en la tierra.
Finalmente, derramaron libaciones y pronunciaron oraciones a los dioses en honor a los difuntos, asegurando su paso pacífico al más allá.