Origen del cargo de mufti
El puesto de mufti se estableció por primera vez durante el califato abasí, en el siglo IX. El primer mufti fue designado en Bagdad, la capital del califato, en el año 802 d.C.
Funciones y alcance
El mufti tenía la responsabilidad de emitir fatwas —opiniones jurídicas— sobre una amplia gama de asuntos, que incluían la ley religiosa, costumbres sociales y cuestiones políticas. Estas decisiones gozaban de gran autoridad y contribuyeron significativamente a la configuración del derecho islámico y de la vida social de la época.
Importancia histórica
La figura del mufti se convirtió en un pilar fundamental del sistema jurídico islámico, influyendo tanto en la legislación como en la práctica cotidiana de los musulmanes.