Uno de los desastres más legendarios del Imperio romano ocurrió en el año 9 d.C., cuando tres legiones fueron aniquiladas por una coalición de tribus germánicas en la batalla del bosque de Teutoburgo.
En 2016, el hallazgo de una serie de monedas reforzó la hipótesis de que el enfrentamiento tuvo lugar en la colina de Kalkriese, situada en Baja Sajonia.
Desde finales de la década de 1980, las excavaciones realizadas en el yacimiento han recuperado huesos humanos y más de 5.000 objetos romanos, entre los que se incluyen equipamiento militar como espadas y dagas romanas, fragmentos de jabalinas y lanzas, puntas de flecha, piedras de honda, cascos, clavos de sandalia, cinturones, armaduras e incluso los esqueletos de las mulas que transportaban el botín.

Uno de los hallazgos más emblemáticos es una máscara imperial, la más antigua descubierta hasta la fecha. Junto a ella también se hallaron objetos cotidianos como llaves, balanzas, pesas, martillos, cubos, anillos, agujas, sartenes, entre otros.
Las excavaciones de 2016 sacaron a la luz ocho monedas de oro, el doble de las encontradas anteriormente, lo que constituye un descubrimiento de gran relevancia y refuerza la teoría de que Kalkriese es, al menos, uno de los principales escenarios de la contienda que se prolongó durante tres días.

Las monedas fueron acuñadas por Augusto para celebrar la adopción de sus nietos Lucio y Gayo en el año 2 a.C.. En una cara aparece el efigie del emperador y en la otra la de sus nietos, por lo que son previas a la fecha de la batalla. Los ocho ejemplares se encontraron juntos; los arqueólogos suponen que pudieron caer de la bolsa de un oficial que intentaba huir del desastre.
Kalkriese se eleva apenas 157 metros, cerca de Bramsche, en el distrito de Osnabrück. Entre la colina y las zonas pantanosas circundantes se extiende una franja de cultivo de unos 220 metros de ancho, que los investigadores identifican como el saltus Teutoburgiensis romano.
Las excavaciones en la propia colina abarcan una superficie de 17 kilómetros cuadrados, aunque los arqueólogos aún no están 100 % convencidos de que sea el sitio exacto de la batalla del bosque de Teutoburgo.

Los hallazgos, que incluyen armas y equipos militares de diversa tipología, siguen reforzando la hipótesis, y desde el año 2000 el lugar alberga un Museo y Parque Arqueológico de la batalla. Puede resultar sorprendente que, pese a la abundancia de evidencias, los especialistas aún mantengan dudas; la falta de pruebas definitivas e irrefutables mantiene viva la investigación.