Locmariaquer, una joya neolítica de Bretaña
El pequeño municipio de Locmariaquer, en la Bretaña francesa, alberga un conjunto de estructuras neolíticas de gran importancia en Europa.
Los monumentos más destacados
En el complejo, situado a unos 12 km de Carnac, sobresalen tres monumentos: la tumba de corredor Er Grah, el dolmen de la Table des Marchands («Mesa de los Comerciantes») y el Menhir Partido. Este último es considerado el mayor monolito jamás transportado y erigido por poblaciones neolíticas.
El dolmen Table des Marchands
Se trata de un amplio dolmen decorado con varios motivos. En la cámara principal se conserva una gran talla de un hacha en la parte inferior y una representación parcial de un arado tirado por bueyes.

Ese fragmento parece haber pertenecido al Menhir Partido, ya que el diseño coincide con los grabados que aún se observan en los fragmentos rotos. Otros trozos se hallaron en distintas zonas del túmulo, reutilizados como material de construcción, e incluso en el dolmen de Gavrinis, en la isla vecina.
El dolmen fue excavado y reconstruido en 1993, restaurando su aspecto original y protegiéndolo con una túmulo de piedras (cairn).
La tumba de corredor Er Grah
Alrededor del quinto milenio a.C. se erigió un cairn que cubría la tumba de corredor Er Grah, una estructura de paso de unos 140 m de longitud. El análisis de su techo indica que la construcción se completó aproximadamente en el 3300 a.C.

El Menhir Partido: el gigante de 21 m
Con 21 metros de altura y un peso estimado de 330 toneladas, el Menhir Partido es, según los especialistas, el monolito más alto erigido en Europa durante el Neolítico (para comparar, las piedras más altas de Stonehenge alcanzan los 7 metros). La cantera de origen se localizó en Auray, a unos 10 km del sitio, lo que plantea incógnitas sobre el método de transporte utilizado.
Su superficie está cubierta de incisiones que recuerdan surcos de arado, aunque hoy están muy erosionadas. Se emplearon martillos y raspadores de piedra para alisar la cara del monolito una vez puesto en posición, ya que la base enterrada no muestra marcas de herramientas.

El monumento no estaría aislado: junto a él se encuentran otros 18 sepulcros que, según el arqueólogo Charles‑Tanguy Le Roux, podrían formar una alineación de unos 55 m de largo orientada al norte. Hasta la fecha no se han excavado más allá de ese punto, por lo que podrían aparecer nuevos hallazgos.
Se estima que el menhir fue erigido alrededor del 4500 a.C., pero dos o tres siglos después fue derribado y fragmentado en los cuatro bloques que se observan hoy. La causa sigue sin conocerse; algunas hipótesis apuntan a un terremoto (confirmado por modelos informáticos) o a un rayo, mientras que el investigador Rabiger sostiene que la destrucción fue deliberada.

Según Rabiger, estos monolitos estaban vinculados a individuos o líderes sociales y religiosos, y tras su muerte eran intencionalmente derribados. La arqueología ha demostrado que el menhir estaba completamente vertical. Los restos de la alineación fueron reutilizados en otras construcciones, como tumbas y dolmenes cercanos.
Un indicio que apoya la hipótesis de destrucción intencional es que los cortes son rectos y presentan superficies planas, como si hubieran sido preparados previamente con muescas.
El propósito exacto del menhir sigue sin estar claro. El profesor Alexander Thom sugiere que la alineación pudo servir para calcular el ciclo lunar de 18,6 años, aunque otros autores descartan cualquier función astronómica.
Algunos autores lo identifican con la “columna boreal” mencionada por el geógrafo griego Pseudo‑Escímno a finales del siglo II a.C. en su descripción del mundo mediterráneo para el rey Nicómides II de Bitinia, pero no existen pruebas que respalden esa asociación.