Contexto histórico
Antes de entrar en detalle, es necesario aclarar que la cronología de la Edad del Hierro en Escandinavia no coincide con la de otras regiones, como la cuenca mediterránea o el Cercano Oriente. En Escandinavia, la Edad del Hierro comienza alrededor del 500 a.C. y se extiende hasta, al menos, el 800 d.C., año en que se inicia la Era Vikinga.
Orígenes del Danevirke
Fue durante esta fase nórdica que los danos, una tribu germánica asentada en el sur de Suecia y en la actual península de Jutlandia y sus islas, emprendieron una obra titánica: una barrera fortificada que cruzaba la península por su punto más estrecho.
Desarrollo y ampliaciones vikingas
Posteriormente, los vikingos aprovecharon la estructura, ampliándola. El sistema permaneció en uso durante la Edad Media y la Edad Moderna, y su última utilización militar tuvo lugar en la Guerra de los Duques de 1864. Este conjunto de fortificaciones se conoce como Danevirke (literalmente “construcción de daño”).
Estructura del Danevirke
El Danevirke está compuesto por murallas, zanjas y montículos que se extienden unos 30 kilómetros, desde Hedeby, en la costa del Báltico, hasta la llamada barrera del Schlei, una amplia bahía de la costa occidental de Jutlandia. Su altura varía entre 3,6 y 6 metros, según la zona.
Fases de construcción
Las excavaciones realizadas en la década de 1970, complementadas con análisis de 2013, revelaron que el Danevirke se construyó en tres fases. La primera habría comenzado antes del año 500 d.C., mientras que las dos posteriores se desarrollaron entre 737 y 968 d.C.
Hipótesis sobre su origen
Algunos expertos sostienen que su origen no fue estrictamente defensivo, sino que inicialmente consistía en una serie de canales navegables que, antes del 500 d.C., fueron transformados en una muralla defensiva.
Reforzamientos medievales
Según fuentes históricas, el rey Godfred I de Dinamarca reforzó la fortificación en 808 ante el temor de una invasión franca. Una leyenda nacional indica que la reina Thyra, esposa de Gorm el Anciano (reinó entre 936 y 958), también colaboró en su construcción, lo cual concuerda con los análisis arqueológicos.
En el siglo XII, el rey Valdemar I añadió empalizadas y muros de piedra, utilizándolos como base para sus campañas en el Báltico. Estas secciones reforzadas son conocidas como Valdemarsmuren (la muralla de Valdemar).
Uso en los conflictos del siglo XIX
Durante la Primera Guerra de Schleswig (1848), la fortificación fue reforzada con trincheras y artillería, convirtiéndose en un símbolo de unidad nacional frente a los agresores extranjeros.
En la Guerra de los Duques, o Segunda Guerra de Schleswig (1864), los daneses intentaron usarla como base para escaramuzas en territorio alemán. Sin embargo, el mando superior ordenó la retirada a las trincheras de Dybbøl para proteger el paso a Copenhague, mientras los prusianos cruzaron el Danevirke sin oposición, demostrando la obsolescencia de la obra ante la guerra moderna. Este episodio generó una gran conmoción en la opinión pública danesa, que hasta entonces consideraba la muralla inexpugnable.
Legado y destino posterior
Tras la derrota de 1864, todo el Danevirke quedó dentro del territorio alemán. En 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis intentaron convertirlo en una trinchera antitanque por temor a una segunda invasión aliada, pero el arqueólogo danés Søren Telling convenció a Himmler de que destruir aquel “importante vestigio de la civilización aria” sería un error, paralizando los trabajos.
Hoy en día, el Danevirke constituye un valioso monumento arqueológico que testimonia la evolución de las defensas fronterizas en el norte de Europa.