Un hallazgo clave en Tel Lachish
Arqueólogos de la Academia Austriaca de Ciencias han encontrado en Tel Lachish (Israel) una pieza de cerámica con una inscripción que data de aproximadamente 1450 a.C. El descubrimiento muestra que el alfabeto no llegó al Levante a través de los conquistadores egipcios, como se pensaba anteriormente. El estudio se publicó en la revista Antiquity.
Contexto histórico
Esta muestra del llamado alfabeto de la Edad del Bronce ayuda a cerrar una brecha en su historia temprana. Investigaciones previas indicaban que el alfabeto surgió en la península del Sinaí alrededor de 1800 a.C. y se difundió al Levante cerca de 1300 a.C., para luego expandirse por todo el Mediterráneo y convertirse en los alfabetos griego y latino.
Sin embargo, faltaba evidencia que conectara la aparición del alfabeto en el Sinaí con su llegada al Levante. El nuevo hallazgo – una inscripción sobre un fragmento de cerámica de unos 4 cm, proveniente del borde de un cuenco cipriota importado – constituye ese eslabón perdido.
Este fragmento es uno de los ejemplos más antiguos de escritura alfabética hallados en Israel, señaló Felix Höflmayer, de la Academia Austriaca de Ciencias y autor principal del estudio.
El sitio de Tel Lachish
En la época del hallazgo, Tel Lachish era un asentamiento importante mencionado en documentos egipcios. Evidencias de importaciones de Egipto, Chipre y el Egeo, junto con varias estructuras monumentales, indican que era un centro de actividad. Fue cerca de una de esas construcciones donde se encontró el fragmento.
La lámina de cerámica, de menos de 4 cm, parece formar parte del borde de un cuenco cipriota importado. En su superficie interior está escrita con tinta oscura una serie de letras dispuestas diagonalmente.
Estas letras ofrecen una instantánea de los orígenes del alfabeto, pues aún conservan rasgos de los jeroglíficos egipcios de los que derivaron. Aunque la fragmentación dificulta la traducción, los investigadores sugieren que podría significar esclavo (posiblemente parte de un nombre) y néctar o miel. El significado exacto sigue sin conocerse, pero el hallazgo tiene un impacto decisivo en nuestra comprensión de la evolución alfabética.
Su mera presencia nos obliga a replantear la aparición y difusión del alfabeto primitivo en Oriente Próximo, afirmó Höflmayer. Hasta ahora se databa la proliferación del alfabeto en el Levante meridional al siglo XIV‑XIII a.C., considerándose un subproducto de la dominación egipcia. Este fragmento muestra que su introducción fue independiente y anterior.
El equipo planea continuar las excavaciones en el sitio, con la esperanza de arrojar más luz sobre este periodo fundamental en la historia del alfabeto.