Descubrimientos arqueológicos

Los petroglifos de Ughtasar, Armenia: 12 000 años y posible vínculo con los jeroglíficos egipcios

Introducción

En un artículo anterior hablamos de las “piedras parlantes” de Carahunge, megalitos de unos 7 500 años con perforaciones anguladas que el viento hace sonar.

Estos monumentos se encuentran en la provincia armenia de Syunik, al suroeste del país, en una meseta montañosa a 1 770 m de altitud, cerca de la ciudad de Sisian.

Los petroglifos de Ughtasar

A solo 15 km de los 223 monolitos de Carahunge se ubica un yacimiento mucho más antiguo: los petroglifos de Ughtasar, esparcidos por la cordillera de Syunik. El nombre proviene de la montaña y el lago que los rodean.

Los petroglifos de Ughtasar, Armenia: 12 000 años y posible vínculo con los jeroglíficos egipcios

Las rocas, negras y de origen volcánico, provienen de un antiguo volcán extinto. En ellas se representan escenas de caza y fauna del Paleolítico (aprox. 12 000 años): auroques, muflones, gacelas, ciervos, caballos, osos, lobos, chacales, leopardos y tigres.

También aparecen motivos geométricos —espirales, círculos y ruedas— que podrían ser calendarios, cruces que dividen el tiempo y círculos que marcan las estaciones. Se observan símbolos semejantes al signo zodiacal de Aries, representaciones de cabras, elementos geográficos (ríos, lagos, manantiales), así como el sol, la luna, estrellas, constelaciones, cometas e incluso rayos.

Los petroglifos de Ughtasar, Armenia: 12 000 años y posible vínculo con los jeroglíficos egipcios

Interpretaciones

Los investigadores suponen que tribus pastoriles que habitaron la zona fueron añadiendo grabados durante cientos o miles de años. En algunos paneles aparecen figuras humanas cultivando la tierra, cazando o participando en lo que parece una danza ceremonial —posiblemente una de las primeras representaciones de baile ritual.

La mayoría de los petroglifos datan de la Edad de Bronce y de los primeros años de la Edad del Hierro; después de ese periodo sólo aparecen unas pocas marcas realizadas por pastores que pasaban el verano en la cima de la montaña.

Los petroglifos de Ughtasar, Armenia: 12 000 años y posible vínculo con los jeroglíficos egipcios

Estudios y descubrimiento

El conjunto fue descubierto a principios del siglo XX y estudiado en la década de 1920 y nuevamente en los años 60 por una expedición arqueológica de la Academia de Ciencias de Armenia. El acceso es complicado y los grabados sólo son visibles en verano, ya que el resto del año las rocas están cubiertas de nieve.

El investigador Hamlet Martirosyan relacionó la abundancia de representaciones de cabras con un supuesto sistema de escritura llamado itsagir. Según él, en armenio las palabras “cabra” y “escritura” son homónimas, lo que permitiría combinar signos abstractos con imágenes de animales y personas en filas horizontales o verticales para transmitir mensajes.

Los petroglifos de Ughtasar, Armenia: 12 000 años y posible vínculo con los jeroglíficos egipcios

Martirosyan compara este posible sistema con los jeroglíficos egipcios y afirma que hasta un 30 % de los signos pictográficos coinciden con los jeroglíficos, lo que sugiere un origen común.

Los petroglifos de Ughtasar, Armenia: 12 000 años y posible vínculo con los jeroglíficos egipcios

Otros yacimientos similares

Petroglifos de características parecidas, aunque menos abundantes, se han encontrado en otros lugares de Armenia: en las montañas cercanas a Tsghuk, en la cordillera de Vardenis y en las fuentes de los ríos Yeghegis, Arpa y Vorotan, entre otros. Comparten una altitud superior a los 3 000 m y una ubicación cercana a lagos glaciares. Algunos expertos los interpretan como mitos tribales, tradiciones y relatos de los ancestros.