Descubrimientos arqueológicos

La sal: un mineral esencial para el florecimiento de la cultura Anasazi

Durante años los arqueólogos acusaron a la sal de ser un factor negativo en Chaco Canyon, pero recientes investigaciones demuestran que, al contrario, impulsó el progreso de la civilización Anasazi.

La sal: un mineral esencial para el florecimiento de la cultura Anasazi

Chaco Canyon fue el principal centro urbano de los Anasazi, una cultura que se extendió por el suroeste de Estados Unidos, en lo que hoy es Nuevo México.

Replanteamiento de la teoría del declive

Durante mucho tiempo se creyó que el abandono de Chaco Canyon se debía a una gestión deficiente del agua que provocó sequías y suelos infértiles. Sin embargo, Kenneth Barnett Tankersley, profesor asociado de antropología y geología de la Universidad de Cincinnati, y su equipo analizaron los suelos de más de 3 600 sitios arqueológicos anasazi. El 3 de octubre de 2016 publicaron en el Journal of Archaeological Science que la presencia de sales en el suelo, lejos de ser perjudicial, habría favorecido el desarrollo de la civilización.

Minerales de sulfato, aliados de la agricultura

Los análisis químicos, de pH, de rayos X y de espectroscopía realizados en capas de sedimento milenarias revelaron que las sales predominantes son minerales de sulfato, no cloruro de sodio (NaCl) tóxico para las plantas. Los volcanes de la zona aportaron sulfato de calcio y otros compuestos que aumentaron la fertilidad del terreno, haciendo posible el cultivo del maíz, principal alimento anasazi.

Almacenamiento de agua indispensable

El cañón, rodeado de montañas, recibe agua de deshielo primaveral. Los arroyos temporales, como el Chaco Wash, aportan agua rica en minerales esenciales para la agricultura. Ante las sequías, los anasazi almacenaban el líquido en jarros de cerámica apilados dentro de cámaras de paredes gruesas, manteniéndolo fresco para su uso posterior.

“Una cosa podemos afirmar con alto grado de certeza: los anasazi no abandonaron Chaco Canyon por contaminación de sal”, asegura Tankersley. La sal, lejos de ser la causa del colapso, fue la base del auge de esta civilización, que alcanzó su apogeo entre los siglos IX y XII d.C., convirtiéndose en un importante centro comercial y de peregrinación.