Descubrimiento en Ust‑Tartas II
En 2018, arqueólogos rusos desenterraron dos tumbas excepcionales en el yacimiento de Ust‑Tartas II, situado en la zona pantanosa del distrito de Vengerovsky, región de Novosibirsk. Las sepulturas datan de aproximadamente 4 500 años, pertenecientes a la cultura de la Edad del Bronce conocida como Odinovo.

Una de ellas corresponde a un individuo al que los investigadores han apodado “el Hombre‑pájaro” por los más de cincuenta picos de aves que adornan su cuerpo.
Los picos de aves
Los picos provienen principalmente de garzas y grullas; los ornitólogos continúan estudiando la muestra para identificar otras especies posibles. No está claro si formaban parte de un collar, de un adorno textil o incluso de una especie de armadura ritual.

Un hallazgo sin precedentes en Siberia.
Otra tumba misteriosa
Cerca del “Hombre‑pájaro” se halló la sepultura de un adulto acompañada de los restos de dos niños de 5 y 10 años. Junto al cráneo se encontró un objeto extraño formado por láminas de bronce hemisféricas, similar a unas gafas.

Los investigadores discuten si se trataba de una máscara, un tocado o algún otro elemento ceremonial. Próximamente se analizarán fragmentos orgánicos, posiblemente corteza.

Piedras en forma de luna creciente
Alrededor del brazo izquierdo y la cintura del adulto se encontraron cinco piedras pulidas con forma de media luna. “Estos colgantes son típicos de las culturas de la Edad del Bronce de Altai, Khakassia y la zona del lago Baikal”, explica la prehistoriadora Lidia Zotkina.

Interpretación de los hallazgos
Los científicos rusos sugieren que los individuos podrían haber sido ancestros de los chamanes, figuras que actúan como mediadores entre el mundo humano y el de los espíritus. Estos descubrimientos ofrecen una ventana a un antiguo sistema magico‑divinatorio que aún persiste en comunidades del extremo norte.

Vista aérea del yacimiento de Ust‑Tartas II.