Descubrimientos arqueológicos

Sequías extremas provocaron el colapso de la civilización maya

Datos recientes confirman que el clima jugó un papel determinante en la caída de la civilización maya clásica.

Sequías extremas provocaron el colapso de la civilización maya

Las ruinas de Xunantunich, en el actual Belice.

El mundo maya fascina, al igual que las causas de su colapso. Durante casi tres décadas, especialistas han buscado comprender por qué esta compleja sociedad, que abarcó los territorios de México, Guatemala, Belice y Honduras y albergó ciudades imponentes como Tikal o Calakmul, comenzó a desmoronarse. Entre las hipótesis más citadas se encuentran los cambios ambientales, sobre todo la debilitación provocada por episodios repetidos de sequía durante varios años. Recientes investigaciones de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y la Universidad de Florida (EE. UU.) han clarificado cómo estos cambios climáticos se combinaron con transformaciones sociopolíticas.

El estudio que reveló la verdad climática

Sequías extremas provocaron el colapso de la civilización maya

Twilight of a civilization. La pirámide de Kukulkán (El Castillo) en Chichén Itzá, Península de Yucatán, México. ©Frédéric Soreau /Photononshop/AFP

Publicados en Science, los investigadores explican que, mediante métodos geoquímicos, analizaron isótopos de agua atrapados en cristales de yeso extraídos de los sedimentos del lago Chichancanab, en la Península de Yucatán. Estos datos permitieron reconstruir los niveles de precipitación, humedad y sequía entre los años 700 y 1000 d.C., periodos que coincidieron con el abandono gradual de las grandes ciudades mayas. Descubrieron que la precipitación anual disminuyó entre un 41 % y un 54 % en promedio durante esos ciclos, y llegó a caer hasta un 70 % en los años de sequía más severa.

El colapso de la civilización maya clásica de las tierras bajas fue, por tanto, una consecuencia directa de estos trastornos climáticos, confirmando hipótesis formuladas desde la década de 1990, entre ellas la de David A. Hoddell, coautor del artículo.

Dinámica política y presión ambiental

Sequías extremas provocaron el colapso de la civilización maya

Figurilla que representa a un guerrero maya. ©Ann Ronan Picture Library / Photo 12 /AFP

Durante siglos, los mayas desarrollaron un sistema político basado en rivalidades y conflictos entre las principales ciudades. La competencia por el prestigio –tener la pirámide más alta o la decoración más lujosa– intensificó las guerras y provocó una sobreexplotación del entorno natural. En este contexto de debilitamiento, la sucesión de sequías extremas limitó el acceso al agua tanto para consumo doméstico como para la agricultura.

El maíz, base de la dieta maya, dependía de la abundancia de la temporada de lluvias. Sin embargo, el impacto de los años sin lluvia no fue uniforme. Las poblaciones del norte, menos dependientes de las lluvias estacionales gracias a su acceso a aguas subterráneas, se vieron menos afectadas.

El colapso de la civilización clásica

El colapso de la civilización maya clásica
Alrededor del año 750 d.C., la sociedad maya clásica, entonces en su apogeo, se desintegró. Los centros urbanos y sus monumentales construcciones fueron abandonados. En el siglo X, las ciudades del centro y sur de la península de Yucatán quedaron vacías, como la majestuosa Tikal. Cuando los conquistadores españoles llegaron a Centroamérica a principios del siglo XVI, sólo encontraron ruinas impresionantes, pues los mayas que aún habitaban la región vivían en pequeñas aldeas bajo la autoridad de caciques locales.

El colapso de la civilización clásica –la desaparición de la mayoría de las ciudades entre 800 y 900 d.C.– precedió al llamado “colapso posclásico”, que culminó con el abandono de las últimas ciudades prehispánicas, Chichén Itzá en 1221 y Mayapán en 1450. Hoy, la selva ha reclamado gran parte de estos centros urbanos.