Doggerland era una vasta extensión de tierra que, antes de hundirse bajo el agua poco después del 6500 a.C., cubría casi todo lo que hoy es el Mar del Norte. Una expedición científica ha partido para buscar los rastros de los habitantes de este territorio desconocido.

¿Qué era Doggerland?
Hace unos 10.000 años la faz de Europa era muy distinta: el Canal de la Mancha era un río y las Islas Británicas estaban conectadas al continente por una masa terrestre llamada Doggerland, donde pastaban grandes manadas de mamíferos. Al final de la última glaciación, el nivel del mar comenzó a subir lentamente, sumergiendo la zona y aislando a Inglaterra del resto de Europa al final del Mesolítico.
La expedición Anglo-Bélgica
Un equipo científico formado por la Universidad de Bradford (Reino Unido), la Universidad de Gante y el Instituto Marítimo de Flandes ha zarpado el 10 de abril de 2018 a bordo del Belgica, buque de investigación del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, para seguir los pasos de esos antiguos pobladores. La misión, de diez días, forma parte del proyecto europeo Lost Frontiers, coordinado por la Universidad de Bradford, que cartografía y estudia Doggerland y su entorno paleolítico.
“En términos arqueológicos, Doggerland sigue siendo mayormente terra incognita”
Durante años, redes de pesca han sacado del fondo del Mar del Norte restos arqueológicos: mandíbulas humanas, cráneos de neandertal, hachas de piedra pulida y huesos de mamut, especialmente en la zona del banco arenoso conocido como Brown Ridge, frente a la costa holandesa. Estos hallazgos indican una densa presencia humana, posiblemente relacionada con un gran lago al que alude el sistema fluvial descubierto por investigadores de la Universidad de Gante.
Metodología de la investigación
El Belgica centrará sus esfuerzos en Brown Ridge. Primero se realizarán levantamientos geofísicos para obtener un mapa detallado del lecho marino. Luego se extraerán muestras de sedimento de los puntos más prometedores y se analizarán en busca de indicios de actividad humana. El proyecto continuará con varias expediciones marítimas durante los próximos dos años.
«En términos arqueológicos, Doggerland sigue siendo mayormente terra incognita. Descubrir un asentamiento prehistórico en Brown Ridge sería un gran avance y rellenaría un vacío importante en nuestro conocimiento», explica el profesor Vincent Gaffney, de la Universidad de Bradford y supervisor del proyecto.