Descubrimientos arqueológicos

Descubrimiento: la cóclea difiere entre mujeres y hombres

Investigadores franceses han demostrado que la cóclea, el pequeño hueso en espiral del oído interno, tiene una torsión distinta según el sexo. Este hallazgo abre nuevas posibilidades tanto en arqueología como en medicina forense.

Descubrimiento: la cóclea difiere entre mujeres y hombres

Los puntos coloreados ilustran la diferencia de torsión entre la cóclea femenina (izquierda) y la masculina (derecha).

En hombres y mujeres la cóclea tiene forma de espiral, pero el ángulo de giro varía. «La cóclea está ubicada en el hueso temporal, una zona muy densa y resistente del cráneo que suele conservarse en los yacimientos arqueológicos», explica el paleoantropólogo José Braga, autor del estudio publicado en Nature y profesor de la Universidad de Toulouse‑III Paul Sabatier. «Observamos que la forma de este hueso difería entre esqueletos masculinos y femeninos, lo que nos llevó a investigarla a fondo».

Una torsión diferente

Combinando modelos matemáticos, informática e inteligencia artificial, el equipo pudo recrear la geometría de la cóclea con una precisión nunca antes alcanzada. Los micro‑escáneres permiten obtener secciones óseas mucho más finas que los escáneres convencionales. «Ya no medimos con una cinta sobre la imagen del escáner; ahora el análisis de forma se realiza en 3D», afirman los investigadores.

Descubrimiento: la cóclea difiere entre mujeres y hombres

Las cócleas femenina y masculina son del mismo tamaño, pero presentan una torsión diferente. Fuente: Nature

Los análisis revelaron una variación significativa de la torsión en puntos específicos, pese a que el tamaño total es idéntico en ambos sexos. «Sabíamos que hombres y mujeres no tienen el mismo rendimiento auditivo; las mujeres son más sensibles a frecuencias altas», comenta Braga, añadiendo que la morfología de la cóclea podría influir en esa diferencia.

Identificación más precisa de esqueletos

Gracias a este descubrimiento, ahora es posible determinar el sexo de un esqueleto cuando el ADN no está disponible, una herramienta valiosa para arqueólogos y forenses. «Los esqueletos infantiles no presentan diferencias sexuales; las variaciones en la pelvis aparecen sólo después de la pubertad. Con la cóclea, podemos evaluar el sexo incluso en restos muy jóvenes», señala Braga. Queda por investigar qué procesos evolutivos provocaron esta diferenciación ósea entre géneros.