Nuevo estudio revela el método para colocar los pukao en los moáis
Un equipo de investigadores de la Universidad de Binghamton (Nueva York) y de la Universidad Estatal de Pensilvania ha propuesto una explicación plausible sobre cómo los enormes cilindros de piedra volcánica —los pukao— fueron elevados y situados sobre los moáis de la Isla de Pascua.

Los moáis son gigantes de hasta 10 m de altura tallados en toba volcánica. Encima de muchos de ellos se encuentran los pukao, bloques cónicos que pueden llegar a pesar 13 toneladas. Hasta ahora, el modo exacto de trasladarlos desde la cantera de Puna Pau (a 13 km de algunos sitios) hasta la cima de los monumentos había sido objeto de debate.
Procedimiento de transporte y elevación
Según los autores Carl P. Lipo y Sean W. Hixon, un pequeño grupo de personas bastaba para mover los pukao utilizando cuerdas de fibra vegetal y una rampa de tierra y guijarros. La técnica, conocida como “rolling the trévire” (en español, “rodar con trévire”), consistía en envolver la cuerda alrededor del cilindro y, mediante un movimiento de tracción, hacer que rodara por la rampa inclinada hasta la posición deseada. Una vez en la cima del moái, el bloque se asentaba en una hendidura previamente tallada en su parte superior.

Evidencias arqueológicas
Los arqueólogos realizaron un levantamiento fotogramétrico en 3D de cerca de cincuenta pukao. Los datos revelaron que todos presentaban una pequeña depresión que coincidía con la forma de la cabeza del moái. Además, se identificaron numerosos petroglifos tallados en la superficie de los bloques, un detalle que hasta ahora había pasado desapercibido. Tras colocar cada pukao, la rampa era desmantelada y sus materiales reutilizados para reforzar las plataformas ceremoniales (ahu).

Implicaciones culturales
Los resultados refuerzan la idea de que las comunidades prehistóricas de Rapa Nui colaboraban de forma organizada y pacífica para honrar a sus ancestros. Contrariamente a la hipótesis de que la construcción de los monumentos provocó una deforestación masiva (ecocidio), el estudio sugiere que los isleños no necesitaron talar los bosques de palma para obtener troncos de transporte, sino que emplearon técnicas de rodadura y cuerdas que requerían pocos recursos.

Datos de contexto
La Isla de Pascua, de apenas 163,6 km², fue colonizada entre los siglos VI y XIII d.C. por pueblos polinesios. Fue avistada por los navegantes holandeses Jacob Roggeveen y Cornélius Bouman en abril de 1722, el domingo de Pascua. Una expedición española de 1770 fue la primera en registrar la presencia de los pukao sobre los moáis, describiéndolos como “coronas”.