Descubrimientos arqueológicos

Los agricultores prehispánicos aprovechaban El Niño para regar sus cultivos

El fenómeno climático de El Niño habría sido de gran ayuda para los agricultores de la civilización prehispánica de la Pampa de Mocán, una zona extremadamente árida del norte de Perú. Investigaciones arqueológicas han descubierto sofisticados sistemas de riego que permitían aprovechar las intensas lluvias provocadas por este evento.

Los agricultores prehispánicos aprovechaban El Niño para regar sus cultivos

Para los agricultores precolombinos, El Niño representaba una época clave para la agricultura.

El Niño, un fenómeno estacional que suele manifestarse después de la Navidad, es bien conocido por las poblaciones costeras de Perú y Ecuador. La corriente de agua cálida desplaza al agua fría que normalmente baña las costas sudamericanas; la acumulación de agua caliente y su posterior evaporación desencadenan lluvias torrenciales y, a veces, inundaciones que pueden dañar tanto a la población como a la infraestructura. Un estudio publicado en la revista PNAS realizado por investigadores peruanos y estadounidenses demostró que el sistema de riego desarrollado por los habitantes de la Pampa de Mocán era especialmente resistente a estas variaciones climáticas y, además, que los eventos de El Niño se asociaban a buenas cosechas.

Un sistema de riego flexible

Durante cinco años de trabajo de campo (2012‑2017), los investigadores identificaron restos humanos como viviendas y herramientas agrícolas, y documentaron numerosos canales, terraplenes y pilas de rocas empleados para desviar corrientes de agua e irrigar los cultivos.

Los agricultores prehispánicos aprovechaban El Niño para regar sus cultivos

Imágenes aéreas de los canales en la Pampa de Mocán. Caramanica et al. / PNAS (2020)

A diferencia de estudios anteriores que dudaban de la existencia de una agricultura significativa en este desierto peruano, la evidencia muestra que la zona fue utilizada y mejorada a lo largo de los siglos. "Desde el 200 d.C., el pueblo mochica dominó el riego de cultivos", afirman los autores, y añaden que "más tarde, los chimú (900‑1460 d.C.) construyeron estructuras hidráulicas, como acueductos, para transportar agua".

Para reforzar sus conclusiones, el equipo analizó el polen presente en distintas capas del subsuelo de la Pampa de Mocán durante los últimos 100 años. Esta técnica, la palinología, reveló la presencia de juncos y otras plantas acuáticas que florecieron después de intensas lluvias, confirmando la relación entre El Niño y la expansión vegetal en la zona.

El Niño, un evento de gran floración

En 2017, Perú y Ecuador vivieron un episodio particularmente violento, el El Niño Costero, que cobró 101 víctimas en Perú. De los 37 tipos de plantas identificados por los investigadores, el 80 % aparecieron después de este desastre, lo que indica que el fenómeno generó una fase de abundante floración incluso en áreas desérticas. Esta variabilidad permitía a los agricultores prehispánicos adaptarse: en períodos de sequía utilizaban el agua de los ríos, mientras que durante las fluctuaciones climáticas aprovechaban las lluvias y las inundaciones.

Si bien los gobiernos locales perciben a El Niño como una amenaza que obliga a costosas reparaciones de infraestructura, los investigadores sostienen que "a la luz de nuestros resultados, El Niño debería considerarse parte del sistema natural, más que un desestabilizador de la región".