En 1968 se desenterró en Suontaka Vesitorninmäki, al sur de Finlandia, un sepulcro datado entre 1050 y 1300 d.C. que contenía los restos de un guerrero acompañado de una espada. Un estudio finlandés‑alemán publicado en el European Journal of Archaeology reveló, mediante análisis de ADN, que la persona era intersexual, portadora del síndrome de Klinefelter (cariotipo XXY, 47 cromosomas).

El cuerpo estaba vestido con una prenda azul de lana sostenida por dos broches bajo los hombros, lo que los arqueólogos describieron inicialmente como "vestimenta femenina típica de la época". Además, el entierro incluía joyería, una hoz y una cama de plumas, indicando que se le otorgó un trato respetuoso y cuidadoso.
Vestimenta típicamente femenina
Lejos de ser una superposición de dos enterramientos, la evidencia sugiere que la ropa y los objetos pertenecían al mismo individuo. La presencia de la espada junto a la vestimenta femenina muestra que, en esa sociedad, el género no estaba estrictamente ligado a la indumentaria o al armamento.
Identidad de género y estatus
Los investigadores proponen que el guerrero no era un simple travestido ni una víctima de imposición cultural, sino una persona respetada que podía expresar libremente su identidad de género. El contexto del sepulcro, con objetos de alta calidad y una disposición cuidadosa, indica que gozaba de un estatus relativamente elevado en su comunidad.