Descubrimiento de tres canteras de mármol en Caristo (Eubea)
El Ministerio de Cultura de Grecia anunció el 18 de enero el hallazgo de tres canteras de mármol de la antigüedad en el municipio de Caristo, en la isla de Eubea. La investigación fue realizada por las empresas que ejecutaban obras de instalación para parques eólicos en la zona.
Primera cantera
La primera cantera se encontró junto a los trabajos de la carretera que conduce al parque eólico, al noroeste del poblado de Amigdalia. Presenta dos frentes de extracción; el superior está tallado en filas de roca natural. Allí se observaron bloques rectangulares tallados in situ y dos columnas parcialmente terminadas, abandonadas antes de su finalización, probablemente destinadas a un templo.

Segunda cantera
La segunda cantera quedó al lado del camino que lleva a Trikorfos. Cuenta con dos caras de extracción y evidencias de tallado. A pocos metros al este se halló un montón de grava, la única prueba material de la actividad minera.
Tercera cantera
La tercera cantera, situada al noroeste de Trikorfo, es la más extensa de las tres y dispone de tres frentes de extracción en forma de rectángulo abierto por un lado. En ella aparecen tres grandes acumulaciones de grava y bloques de piedra rectangular con marcas de tallado en una pendiente, lo que indica que estaban listos para ser transportados.

En el sector principal de esta cantera se observaron tres columnas semiterminadas alineadas una junto a la otra; los arqueólogos suponen que pueden existir más bajo el suelo y la vegetación circundante. También se encontró una pequeña construcción circular cubierta con losas de pizarra, probablemente utilizada para lavar herramientas.
Según Evangelia Maniatis, arqueóloga a cargo de las excavaciones, estas canteras, explotadas tanto por griegos como por romanos, demuestran la importancia del mármol de Caristo en la economía de Eubea en la antigüedad. Las famosas columnas carísticas reciben su nombre de este lugar, como menciona Estrabón.
El mármol de Caristo, también llamado mármol cipolín (piedra de cebolla), se extraía exclusivamente en Eubea. De tono blanco verdoso con venas verdes onduladas, fue ampliamente utilizado en Roma a partir del siglo I a.C., lo que llevó a que las canteras pasaran a ser propiedad imperial. Los bizantinos continuaron su explotación hasta bien entrado el siglo V d.C.
No es la primera vez que se descubren columnas sin terminar en canteras de la isla; en el cercano pueblo de Myloi existen ejemplos aún más espectaculares.