Descubrimientos arqueológicos

¿Cómo se mantenían calientes y cocinaban los hombres de las cavernas?

Calor y cocina en la prehistoria

Los primeros seres humanos no contaban con fuentes externas de energía para calefacción o cocción. En lugar de ello, aprovechaban el calor natural del entorno: la luz solar, la temperatura del suelo y el abrigo de cuevas o refugios naturales.

Durante los períodos más fríos, se refugiaban en cavernas cuya temperatura interior era más estable que la del exterior. Asimismo, utilizaban rocas calientes, aguas termales o el propio cuerpo para conservar el calor corporal.

En cuanto a la preparación de alimentos, la evidencia sugiere que los cazadores‑recolectores consumían alimentos crudos o ligeramente expuestos al calor ambiental, como la deshidratación al sol o la fermentación espontánea. El uso sistemático del fuego para cocinar apareció mucho más tarde en la evolución humana.