Historia del uso del amianto
Los primeros indicios del empleo del amianto se remontan al Neolítico, alrededor del 10 000 a.C., cuando se incorporaba a la fabricación de cerámica y a la elaboración de tejidos.
Antigüedad
Su uso continuó durante la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, aprovechándose por su resistencia al calor y a la corrosión.
Siglo XX
En el siglo XX el amianto se convirtió en un material esencial en la industria: aislamiento térmico y acústico, cubiertas, tuberías, frenos y materiales de construcción. El pico de consumo se alcanzó en los años 1950 y 1960.
A partir de la segunda mitad del siglo, el creciente conocimiento de sus graves riesgos para la salud (cáncer de pulmón, mesotelioma, asbestosis) llevó a la regulación, reducción y, en muchos países, prohibición total del amianto.