Descubrimientos arqueológicos

¿Cómo quedó Pompei bajo la ceniza?

La erupción del Vesubio en el 79 d.C.

En el año 79 d.C., el Monte Vesubio entró en erupción, lanzando una columna de gases, piedra pómez incandescente y una densa lluvia de ceniza. Los vientos arrastraron estos materiales sobre las ciudades romanas de Pompei y Herculano, cubriéndolas rápidamente.

Tras la lluvia de fragmentos incandescentes, se produjeron flujos piroclásticos —nubes de gases extremadamente calientes mezclados con ceniza y rocas— que descendieron a gran velocidad, sepultando los edificios, las calles y a sus habitantes bajo varios metros de material volcánico.

El resultado fue una capa de ceniza y pumita que preservó, de forma casi intacta, la arquitectura y los objetos cotidianos, ofreciendo a la arqueología una ventana única al mundo romano del siglo I.