En 1867 los diamantes se utilizaban principalmente en joyería y como elementos ornamentales, tal como ocurre hoy. Sin embargo, también tenían varios usos notables:
Aplicaciones industriales
Ya se empezaba a emplear diamantes en la industria para cortar, pulir y perforar, aprovechando su dureza extrema.
Minería
Se fabricaban brocas de diamante para la exploración minera y la extracción de minerales preciosos.
Campo médico
Gracias a su precisión de corte y resistencia a la corrosión, los diamantes se utilizaban como instrumentos quirúrgicos.
Instrumentos científicos
Algunas ópticas, como microscopios, incorporaban componentes de diamante para lograr mayor claridad y precisión.
Elementos decorativos
Se insertaban diamantes en mosaicos, obras de arte y otros objetos artesanales.
Prestigio y simbolismo
Como siempre, los diamantes simbolizaban lujo, estatus y riqueza.
Es importante mencionar que las famosas corridas de diamantes en Sudáfrica, especialmente el descubrimiento de los campos de Kimberley, no cobraron gran impulso hasta finales de la década de 1860, lo que posteriormente aumentó la disponibilidad y el uso de estas piedras.