Figuras Históricas

Cómo Domenica se convirtió en la "puta de la nación"

Una vida que empezó en Colonia

Domenica Niehoff nació el 3 de agosto de 1945 en Colonia. Su infancia estuvo marcada por la violencia familiar; su padre era agresivo y su madre, frecuentemente en conflicto con la policía, abandonó a la familia cuando Domenica tenía cuatro años. Los niños fueron ingresados en un hogar de menores. En los expedientes de la época se la describía como una niña callada, servicial y melancólica, que valoraba cada carta que recibía de casa. En la escuela obtuvo buenas calificaciones, aunque confesó más tarde que vivía con miedo, tanto del entorno como de su madre.

El lujo y la tragedia

A los 17 años, durante el carnaval, Domenica conoció a un hombre 25 años mayor que ella, dueño de un amplio burdel y con considerables recursos económicos. La relación la introdujo en un estilo de vida acomodado: no necesitaba trabajar y disfrutaba de los lujos que su pareja le ofrecía. Sin embargo, el hombre sufría depresión y una adicción a los tranquilizantes. Cuando, a principios de los años setenta, perdió su fortuna tras la quiebra de un banco privado, se suicidó en el apartamento que compartían, dejando a Domenica sin protector ni recursos económicos.

El ingreso a la prostitución

Con 27 años, Domenica decidió trabajar como prostituta. Primero en Múnich y, poco después, se trasladó a St. Pauli, el famoso Kiez de Hamburgo, acompañada por otro proxeneta de gran escala. En sus memorias describe una rutina extenuante: "¡Otro cliente, otro cliente!" y la necesidad constante de vender servicios incluso en los garajes subterráneos sin calefacción. Su marido, propietario del restaurante "Ritze", la observaba en secreto y se llevaba parte de sus ingresos, algo que ella justificaba como una prueba de amor. "Me emborrachaba hasta caer en coma cada día, antes y después del trabajo", confesó en 2008.

Fama gracias a la fotografía

El fotógrafo Günter Zint, amigo de Domenica, capturó su figura y la de sus compañeras, convirtiéndolas en iconos visuales del Kiez. Sus imágenes se difundieron en la prensa local y sirvieron de base para el documental de NDR "Una foto cuenta una historia: Domenica". A principios de los años 80, el Kiez vivía un auge, aunque también una ola de violencia entre bandas rivales y la aparición del VIH.

Del escenario a la televisión

La popularidad de Domenica la llevó a participar en sesiones fotográficas con personalidades como Karl Lagerfeld, Jörg Immendorff, Udo Lindenberg o Jan Fedder. Incluso apareció en la portada del sencillo "Bum Bum" del trío homónimo, aunque solo se mostraba su escote. Actuó en varias películas y obras de teatro interpretando a prostitutas y, a partir de mediados de los 80, apareció en programas de entrevistas defendiendo la legalización del trabajo sexual.

Testimonios del entorno

En el documental póstumo, Zint recuerda el ambiente familiar del burdel: "Siempre había gente, no solo clientes, sino amigos que venían a charlar con ella". Udo Lindenberg, en un homenaje, menciona que tocó sus primeras canciones en el piano desafinado de Domenica mientras bebían los derechos de autor.

Confusión sobre su papel

Algunos clientes la confundían con una dominatriz por su nombre (Domenica proviene del italiano "domingo"). Zint aclara que ella nunca practicó el sadomasoquismo; siempre había una empleada que la asistía y ella solo utilizaba los accesorios por cuestiones de marketing.

Del trabajo sexual al trabajo social

En 1990 dejó la prostitución. "Debería haberlo hecho cinco años antes", admitió años después. Con escasas opciones laborales, decidió convertirse en trabajadora social en la calle, ayudando a otras mujeres a abandonar la prostitución. Ganaba 2.500 marcos al mes en la oficina de bienestar social y, gracias a su experiencia, lograba ganarse la confianza de muchas de ellas. Sin embargo, algunos colegas la acusaron de falta de profesionalismo y de mezclar su antigua vida con la nueva, lo que provocó críticas y abusos por parte de personas que se aprovechaban de su generosidad.

Intento empresarial y retiro a la Eifel

En 1998 abrió un pub en el puerto de Hamburgo, pero la iniciativa fracasó tras dos años y tuvo que abandonar el negocio por deudas. Con la herencia de su hermano recibió una casa en la región de la Eifel, donde intentó montar una pequeña pensión. La falta de clientela y la soledad la llevaron a regresar a Hamburgo en 2008, donde vivió en una vivienda social del Kiez.

Últimos años y legado

En sus últimos años, Domenica sufrió problemas de salud graves: sobrepeso, diabetes y bronquitis crónica, que finalmente le causó la muerte el 12 de febrero de 2009. Su funeral, organizado por amigos y colegas, contó con la asistencia de cientos de personas y la canción "La Paloma" como despedida. En 2016, la ciudad de Hamburgo honró su memoria nombrando una calle en Altona como "Domenica‑Niehoff‑Straße".