Beate Uhse es considerada una de las emprendedoras más exitosas de la Alemania de posguerra. Su figura es polémica por su vinculación con el régimen nazi y por haber fundado una de las primeras cadenas de sex shops del mundo. Falleció el 16 de julio de 2001.
Por Stefanie Grossmann
Una vida entre aviones y erotismo
Beate Dorothea Köstlin nació el 25 de octubre de 1919 en la entonces Prusia Oriental. Era la menor de tres hijos de una familia acomodada: su padre Otto dirigía una gran finca y su madre Margarete fue una de las primeras médicas femeninas de Alemania. Desde pequeña la familia hablaba abiertamente de sexualidad e higiene sexual.
Educada en internados pedagógicos en Juist y el Odenwald, destacó como deportista, convirtiéndose a los 15 años en campeona de lanzamiento de jabalina de Hesse. A los 16 viajó a Inglaterra como au pair, perfeccionó el idioma y, al regresar, realizó un aprendizaje doméstico en la finca familiar.
Licencia de piloto a los 18 años
Inspirada por el vuelo transatlántico de Charles Lindbergh en 1927, Beate decidió convertirse en piloto. En agosto de 1937 tomó su primera lección de vuelo cerca de Berlín y, tres semanas después, realizó su primer solo. El 18 de su cumpleaños obtuvo la licencia, siendo la única mujer entre 60 aspirantes.
Trabajó como interna en Bücker Flugzeugbau y más tarde como piloto de pruebas en la fábrica Alfred Friedrich. También participó como doble de riesgo en películas de la productora UFA.
Piloto en la Wehrmacht
El 28 de septiembre de 1939 se casó con el oficial de aviación Hans‑Jürgen Uhse. En 1943 nació su hijo Klaus y, en mayo de 1944, su marido murió en un choque aéreo. Beate sirvió como piloto de combate en la Luftwaffe hasta 1945, alcanzando el rango de capitán y convirtiéndose en una de las pocas mujeres piloto del ejército alemán.
Huida al norte y los primeros pasos empresariales
Cuando el Ejército Rojo tomó Berlín, en abril de 1945 escapó en avión a Schleswig‑Holstein con su hijo y su niñera. Tras la guerra pasó seis semanas bajo custodia británica, recuperándose de fracturas en ambas piernas.
Como refugiada, vivió en la biblioteca de una escuela en Braderup y realizó trabajos varios: agricultura, enseñanza de inglés y venta de juguetes. Aprovechó la necesidad de información sexual y, en 1947, redactó un folleto titulado "Font X" sobre el método anticonceptivo Knaus‑Ogino, imprimiendo 1.000 copias a costa de mantequilla.
Fundación de la empresa de venta por catálogo
En 1951, Beate fundó la "Beate Uhse Versand GmbH" con cuatro empleados. Vendía desde caramelos afrodisíacos y camisones hasta condones y consoladores. Ese mismo año fue procesada por vender supuestos objetos obscenos, pero ganó la mayoría de los ~2.000 juicios que enfrentó.
En 1953 la empresa ya contaba con 14 empleados y, tres años después, superó el millón de marcos en ventas. A principios de los 60 tenía cinco millones de clientes.
El primer sex shop del mundo
El 23 de diciembre de 1962 abrió en Flensburg la primera tienda dedicada al sexo, bajo el nombre de "especialista en higiene matrimonial". El abogado le aconsejó abrirla en Navidad para evitar protestas masivas.
Los medios la apodaron "Orgas‑Muse", "Beate Schweinkram" o "reina del sex shop". Aun así, la empresa prosperó: compró un Cessna, inauguró en 1969 el edificio "Sexeck", sede del primer oficina abierta de Europa, y patrocinó el Love and Peace Festival en Fehmarn en 1970.
Vida personal y controversias feministas
En 1947 conoció al empresario Ernst‑Walter "Ewe" Rotermund, con quien se casó dos años después. La unión trajo hijos y un nuevo hogar en Flensburg, pero la relación se deterioró y se divorciaron en 1972.
Con la legalización de la pornografía en 1975, Beate comenzó a vender vídeos eróticos. Feministas como Alice Schwarzer la criticaron por producir material que, según ellas, objetivaba a la mujer y favorecía la violencia masculina. Uhse respondió en 1985: "No soy Jesús, soy una emprendedora".
Últimos años y legado
En 1983 fue diagnosticada con cáncer de estómago, del que se recuperó. Su hijo Klaus falleció de la misma enfermedad en 1984. A los 75 años obtuvo la licencia de buceo en Maldivas y recibió la Cruz Federal del Mérito en 1989. En 1997 ganó el Venus Award por su trayectoria.
En 1999 la compañía Beate Uhse AG salió a bolsa con una emisión totalmente sobresuscrita. Beate Uhse murió de neumonía el 16 de julio de 2001 en Suiza, a los 81 años. La empresa entró en bancarrota en 2017 tras fracasos financieros.
El recuerdo polémico
Tras su muerte sigue siendo una figura controvertida. Mientras muchos la admiran por su valentía y su contribución a la apertura sexual, feministas la acusan de haber lucrado a costa de la emancipación femenina. La revista "Emma" la describió en 2019 como "una emancipación que se logra a expensas de otras mujeres".