Figuras Históricas

Iván el Terrible, zar de Rusia

Iván el Terrible, zar de Rusia Iván IV el Terrible (1530-1584), Gran Príncipe de Moscú y zar de Rusia, es uno de los fundadores del Estado ruso. Junto a Pedro el Grande, Catalina II y Nicolás II, es uno de los monarcas rusos más conocidos en Occidente. Mientras los otros son recordados por sus reformas o su trágico final, Iván evoca un reinado violento y, a la vez, poco comprendido por el público general. Su figura quedó inmortalizada en el cine por Sergei Eisenstein (1942‑1946).

Infancia de Iván el Terrible

Hijo esperado de Vasili III (1479‑1533) y Elena Glinskaya, Iván nació el 25 de agosto de 1530 y subió al trono a los tres años, tras la muerte de su padre. La regencia se convirtió en una lucha de poder: su madre murió en 1538, probablemente envenenada, y los boyardos asumieron el control. Aunque Iván describió esos años con pesimismo, fueron la base de sus posteriores reformas.

Desde esa etapa aparecen rasgos problemáticos: a partir de 1543 ordenó ejecuciones para infundir miedo, practicó actos crueles contra animales y, según el príncipe Kurbsky, incluso mandó cortar la lengua a alguien por decir una palabra indecente. En 1547, tras el incendio de Moscú, su conducta violenta alcanzó su punto máximo. A pesar de ello, su buena educación y devoción le permitieron presentarse como un zar "justo pero terrible" que respetaba a Dios y al clero.

Un comienzo glorioso y esperanzador

El evento más importante de su reinado fue la coronación que transformó el gran principado en un imperio universal, heredero del Imperio Romano de Oriente. Fue proclamado zar el 16 de enero de 1547 y, en 1557, obtuvo la bendición del Patriarca de Constantinopla. En los primeros años contó con un "Consejo Elegido" integrado por hombres sabios y competentes (el Metropolitano de Moscú Macario, el sacerdote Silvestre, Alexei Adachev y, quizá, el propio Kurbsky). Este consejo, junto a la emperatriz Anastasia Romanovna, moderó los arrebatos de Iván.

Durante ese período se implementaron reformas clave en la justicia, la administración local, la religión y el ejército. Sin embargo, en 1553 la enfermedad del zar y la muerte del primogénito Dmitri debilitaron el régimen. Las mayores conquistas territoriales llegaron al inicio de su gobierno: la anexión de Kazán (1552) y Astracán (1556) abrieron Rusia hacia Asia. La Gran Principado se transformó en un imperio multiconfesional.

La Guerra Livonia comenzó en 1558; Iván logró invasiones exitosas, pero también abrió un segundo frente contra los tártaros de Crimea. La presión simultánea de ambos conflictos y el deterioro en la corte obligaron al zar a retirar sus ofensivas.

Iván el Terrible y el terror

La segunda mitad del reinado es mucho menos gloriosa. Tras la muerte (probablemente envenenada) de su primera esposa en 1560 y varios reveses militares, Iván empezó a percibir traiciones a su alrededor y aumentó las ejecuciones. En 1564 creó la "oprichnina", un sistema de gobierno dividido: la "zemschina", con la administración tradicional, y la "oprichnina", territorio bajo el control directo del zar.

Esta división no fue aleatoria; los dominios de la oprichnina tenían objetivos estratégicos (destrucción de familias poderosas, control de áreas económicas clave y fronteras). Se formó la élite de los "oprichniki", caballeros violentos vestidos como monjes, encargados de mantener el orden a cualquier precio.

La oprichnina permitió una represión legal y sumaria sin precedentes, motivada tanto por la venganza contra presuntos traidores como por el deseo del zar de retirarse a una vida monástica. En 1568 el conflicto con el Metropolitano Filipo culminó con la muerte del clérigo. El año 1570 marcó el apogeo del terror: la captura y saqueo de Novgorod, donde el arzobispo Pimen fue ejecutado y la población masacrada.

Un final de reinado difícil

Las purgas dentro de la oprichnina comenzaron a volverse contra sus propios miembros, y algunos oprichniki fueron ejecutados por conspirar. La aristocracia tradicional recuperó influencia y cargos clave. Iván intentó reparar la situación militar y diplomática. En 1571 los tártaros de Crimea incendiaron Moscú, y Livonia permanecía en caos.

El 1572 supuso un punto de inflexión: la victoria rusa en la batalla de Molodí puso fin a la oprichnina y marcó el inicio de una recuperación política. Los conflictos con las potencias occidentales continuaron, pero sin la amenaza de destruir el imperio. En 1582 se firmó la paz con Polonia, seguida por un tratado con Suecia en 1583.

Iván el Terrible, zar de Rusia Las incursiones tártaras cesaron solo en los últimos años de Iván. La expansión hacia Siberia continuó, aunque el país quedó debilitado por hambrunas y epidemias. Se reactivaron reformas internas sobre propiedades eclesiásticas y nobles, y se impusieron nuevos gravámenes al clero y a la Compañía de Moscú.

Muerte del heredero y legado de Iván el Terrible

En 1581 una tragedia marcó al zar: mató a su hijo Iván, el heredero, durante una discusión. A partir de entonces Iván se vistió de luto perpetuo, se dedicó a la caridad y redactó su "Testamento Político" para reconciliarse con la nobleza.

Durante sus últimos años se endureció la servidumbre, reforzándose el control sobre los siervos. Iván IV murió el 18 de marzo de 1584, tras recibir el hábito monástico, retomando la tradición familiar.

Bibliografía

Ivan el Terrible, biografía de Henri Troyat. Flammarion, 2007.

Iván el Terrible o el comercio del tirano, de Pierre Gonneau. Tallandier, marzo 2014.