Figuras Históricas

Mata Hari: el mito de la bailarina‑espía

Mata Hari: el mito de la bailarina‑espíaMata Hari, famosa bailarina de danzas orientales, triunfó en los escenarios parisinos a principios del siglo XX. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, su condición de artista le permitió viajar por Europa. Al regresar de un viaje a Alemania, fue detenida por el gobierno francés bajo acusaciones de espionaje. Fue condenada a muerte y ejecutada por un pelotón de fusilamiento en Vincennes el 15 de octubre de 1917. Detrás del exotismo y el misterio que alimentan su leyenda, la mayoría de los historiadores la consideran una aficionada cuya influencia real fue mínima.

Mata Hari, bailarina exótica

Margaretha Geertruida Zelle nació en agosto de 1876 en los Países Bajos. Tras la quiebra de su padre, se casó con un joven oficial holandés y se trasladó a Java, entonces colonia neerlandesa. Allí adoptó el nombre artístico "Mata Hari", que en la lengua local significa "sol" o, metafóricamente, "ojo del día", y comenzó a estudiar danza oriental. Cansada de la vida en Java y tras la muerte de su hijo, regresó a Europa y se separó de su marido.

Mata Hari: el mito de la bailarina‑espíaEn París descubrió su talento para el baile, creando un personaje que pretendía ser de origen hindú. Desde 1905 disfrutó de cierto éxito y, gracias a su encanto devastador, acumuló numerosos admiradores masculinos. Sin embargo, el público empezó a preferir los ballets rusos, y sus funciones fueron perdiendo audiencia.

Agente H‑21: espía al servicio de Alemania

En agosto de 1914 estalló la guerra. Mata Hari se encontraba en Berlín y atravesaba una grave crisis económica. Regresó a los Países Bajos, país neutral, donde un oficial de la inteligencia alemana le propuso convertirse en agente tras una breve capacitación. La necesidad la obligó a aceptar, pues le ofrecía la posibilidad de infiltrarse en los círculos políticos y militares.

Con el nombre de código H‑21, en 1916 fue enviada a París, donde continuó sus conquistas, especialmente entre oficiales a los que aseguraba sentir fascinación. Se enamoró del joven oficial ruso Vadim Masloff y, gracias a él, entró en contacto con el capitán Ladoux, jefe de la oficina 5ème del Estado Mayor, encargada de contrainteligencia. Ladoux ya sospechaba de sus actividades y le propuso convertirse en doble agente; Mata Hari aceptó.

"Quien besa mal, abraza peor"

Mata Hari: el mito de la bailarina‑espíaSu misión consistía en operar en países neutros. Así, viajó a Holanda y a España, escenarios en los que se disputaban la inteligencia alemana y la francesa. En Madrid sedujo al agregado militar alemán, el mayor Kalle. Tras su partida, Kalle envió un telegrama a Berlín describiendo la información proporcionada por la agente H‑21. El mensaje fue interceptado por la contrainformación francesa desde la Torre Eiffel. ¿Fue imprudencia del mayor o una maniobra para deshacerse de Mata Hari?

Al regresar a Francia, fue vigilada de cerca por los servicios de contrainteligencia. El 13 de febrero de 1917 fue arrestada. El capitán Bouchardon dirigió la investigación, recopiló pruebas –incluidos pagos en efectivo provenientes de Alemania– y realizó los interrogatorios. Esta vez Mata Hari no logró seducir al oficial; se mostró desorientada y confesó. No aportó información valiosa a ninguno de los servicios, lo que sugiere que nunca fue una espía eficaz.

Ejecutión y legado

Mata Hari: el mito de la bailarina‑espíaEl 15 de octubre de 1917 fue condenada a muerte y ejecutada por un pelotón de fusilamiento en la fortaleza de Vincennes. El clima de mutinías de 1917 influyó en la decisión: Francia necesitaba un ejemplo de firmeza ante el enemigo. Así nació el mito de Mata Hari, una mujer atractiva que, pese a su escasa influencia en la guerra de inteligencia franco‑alemana, fue retratada como una gran espía alemana.

Su figura ha inspirado numerosas adaptaciones cinematográficas, biografías y videojuegos, consolidando su nombre en la cultura popular. Fue interpretada, entre otras, por Greta Garbo en "Mata Hari" (1932, George Fitzmaurice) y por Jeanne Moreau en "Mata Hari, agente H‑21" (1964, Jean‑Louis Richard).

Bibliografía

Mata‑Hari, el archivo secreto del Consejo de Guerra, de Jean‑Pierre Turbergue. Ediciones Itálica, 2001.

Mata‑Hari: su verdadera historia, de Philippe Collas. Plon, 2003.

Mata Hari: sueños y mentiras, de Fred Kupferman. Cartridge, 2011.


Publicación anterior