Princesa almorávide

Fannou, hija de Omar ben Yintan, nació en el siglo XII en Marrakech, capital de la dinastía almorávide, una familia bereber que gobernó gran parte del Magreb y al‑Sur de la península ibérica. En la corte almorávide las mujeres tenían acceso a la educación y a cargos de autoridad, como demuestran Zaynab Nefzaouia y Hafsa bint al‑Hajj. No es de extrañar que Fannou también recibiera instrucción militar, aprendiendo el manejo de armas y tácticas de guerra.
El declive almorávide y la amenaza almohade
Hacia mediados del siglo XII la dinastía empezaba a debilitarse. El movimiento religioso almohade, fundado por el reformista Muhammad ibn Tûmart, criticaba el rito malikí practicado por los almorávides y pedía un retorno a las fuentes originales del Islam. Tras la muerte de ibn Tûmart, su sucesor Abd al‑Mumin lideró una santa guerra contra los almorávides.
La captura de Marrakech
Después de victorias en Orán, Fez, Meknes y Andalucía, el ejército almohade llegó a Marrakech en marzo de 1147. Tras cinco días de intensos combates alrededor de las murallas, los almohades lograron abrir brechas y penetrar en la ciudad.
Sin embargo, el corazón de la defensa era la fortaleza almorávide. En ese momento, Fannou se vistió con ropa masculina y se unió a los defensores. La lucha continuó hasta el mediodía del día siguiente, cuando una joven almorávide, “vestida como hombre”, cayó en combate. Su muerte marcó la rendición de la fortaleza y la caída definitiva de Marrakech.
