Figuras Históricas

Zaynab Nefzaouia, consejera de la reina y del rey

Reina bereber de la dinastía almorávide, Zaynab Nefzaouia (1039‑1117) fue una consejera invaluable para su marido, quien le debió gran parte de sus victorias. Fue ella quien diseñó los planos de la fundación de Marrakech.

Inteligente y perspicaz

Hija de Ibrahim Nefzaouia, nació en 1039 en el pequeño pueblo de Aghmat, a los pies del Atlas, en lo que hoy es Marruecos. Su padre, un próspero comerciante, le brindó una educación de calidad, algo poco habitual para las niñas de la época. Desde muy joven, Zaynab mostró una gran inteligencia y agudeza. El Kitab al‑Istibsar la describe así: "En aquellos días no había nadie más bella, inteligente o espiritual".

Zaynab Nefzaouia, consejera de la reina y del rey

Estas cualidades la convirtieron en una dote muy codiciada. Se dice que rechazó numerosas propuestas matrimoniales, alegando que no quería casarse con alguien sin ambiciones de gobernar todo el país. Su primer vínculo fue como concubina de Youssef ibn Ali, líder de tribus bereberes cercanas a Aghmat, pero su carácter fuerte irritó al hombre y la unión terminó. Más tarde se casó con el emir Luqūt al‑Maghrāwi, quien murió en batalla contra los almorávides; Zaynab heredó su fortuna.

Cuatro matrimonios

En 1068 contrajo matrimonio con Abu Bakr Ibn Omar, rey y fundador del movimiento almorávide. Ese enlace también resultó efímero; Abu Bakr tuvo que partir al Sahara para sofocar una rebelión y, al no poder llevarla consigo, le recomendó casarse con su primo Youssef ben Tachfine as‑Sanhaji, dejándole el mando en su ausencia. Tras el periodo legal de separación de tres meses, en 1071 Zaynab siguió el consejo. A pesar de la diferencia de 27 años entre ellos, la unión fue feliz y tuvo al menos dos hijos: Ali ben Youssef y Tamima ben Youssef ibn Tachfine.

En 1072 Abu Bakr anunció su regreso del Sahara, pero Youssef no estaba dispuesto a entregarle el poder. Zaynab, consciente de que su exmarido apreciaba la vida en el desierto y que ninguno deseaba más derramamiento de sangre, le aconsejó a Youssef cómo abordar la reunión. Sugirió presentarle lujosos obsequios para apaciguar al interlocutor. El encuentro transcurrió sin incidentes y Abu Bakr volvió al desierto.

Malika

Por sus méritos, Zaynab recibió el título de malika (reina), un honor que no se concedía automáticamente a las esposas del monarca. Las fuentes que la mencionan indican que compartía el poder con su marido y gobernaba a su lado. Cuando Youssef soñó con ampliar las fronteras de su imperio, Zaynab le asesoró y participó activamente en las conquistas que consolidaron la dinastía almorávide. Bajo su guía, los almorávides conquistaron territorios de Marruecos, Argelia y la península ibérica, tomando Granada, Sevilla y Valencia. Las crónicas atribuyen estas victorias a la sabia orientación de Zaynab, apodada “la hechicera” por su maestría en la negociación. Fue ella quien dibujó los planos de la fundación de Marrakech.

Zaynab Nefzaouia falleció probablemente en 1117, once años después de la muerte de su esposo.

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