Celia Sánchez Manduley (1920‑1980) fue una de las colaboradoras más cercanas de Fidel Castro, desde los inicios de la revolución hasta su fallecimiento. Fue la primera mujer combatiente del Ejército Rebelde y, posteriormente, secretaria de la Presidencia del Consejo de Ministros.
Hija de médico

Hija de Acacia Manduley y del doctor Manuel Sánchez Silveira, nació el 9 de mayo de 1920 en Media Luna, una comunidad rural de Oriente, al este de Cuba. Fue una de los nueve hijos de la pareja. Al quedar huérfana de madre en su infancia, creció en el hogar familiar junto a sus hermanos.
Con su padre aprendió sobre política y, sobre todo, sobre el pensamiento de José Martí, héroe nacional de la independencia cubana. Acompañó a Manuel en su labor como médico, presenciando de primera mano el sufrimiento de los pacientes y el impacto de la pobreza.
Participación en la Revolución Cubana

Tras el golpe de Estado de Batista en 1952, Celia se unió a los grupos revolucionarios, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en tomar las armas. En 1956 organizó el desembarco del grupo guerrillero que incluía a Fidel y Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y Ernesto "Che" Guevara a bordo del yate Granma. Después del alunizaje, coordinó el suministro de alimentos, armas y medicinas a los combatientes en la Sierra Maestra, desempeñando un papel esencial en los primeros pasos de la revolución.
Perseguida por el régimen batistista, se incorporó a los guerrilleros refugiados en la Sierra Maestra en marzo de 1957 y se integró al Ejército Rebelde como combatiente. Fue la primera mujer en hacerlo, actuó como mensajera y participó activamente en los combates. Además, impulsó la creación del pelotón femenino "Mariana Grajales", en honor a la heroína independentista del siglo XIX.
“Así era ella”
“(…) Celia —igual que en la Sierra— apenas descansaba; siempre estaba pendiente de todo. No descansaba, estaba al tanto del último detalle que necesitaban las Marianas, los soldados del Ejército Rebelde, los niños que encontraba y, sobre todo, lo que necesitaba Fidel.”
- Teté Puebla, integrante del pelotón Mariana Grajales.
Participación en el nuevo gobierno

Tras la caída de Batista, Celia dedicó sus esfuerzos a la consolidación del nuevo Estado cubano, colaborando en proyectos tan diversos como el desarrollo de una marca de cigarros cubanos, la creación de reservas naturales, programas de alfabetización, y la organización de los archivos oficiales de la revolución.
En marzo de 1962 fue nombrada secretaria del Consejo de Ministros. Más tarde ocupó cargos como ministra de la Presidencia, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, secretaria del Consejo de Estado y diputada provincial de Granma.
Celia Sánchez falleció a causa de un cáncer de pulmón en La Habana el 11 de enero de 1980.