Radhia Haddad (1922‑2003) fue una de las primeras diputadas elegidas en África y contribuyó a moldear la Túnez posterior a su independencia.
Estudiante autodidacta
Hija de Salah Ben Ammar, Radhia Ben Ammar nació el 17 de marzo de 1922 en Túnez, en una familia burguesa e intelectual. En aquel entonces Túnez estaba bajo protectorado francés y ella asistió con excelentes resultados a la escuela francesa de Franceville. Tras obtener el certificado de primaria, sus padres la obligaron a abandonar los estudios, pues consideraban que la educación era privilegio de los hijos varones y además la obligaron a usar el velo tradicional.
Radhia no se dio por vencida. Continuó su formación en casa con clases de árabe y con los libros que le prestaba su hermano, el futuro político Hassib Ben Ammar. Sus lecturas, los debates con Hassib y las conversaciones con visitantes como el médico y activista nacionalista Abderrahmen Mami despertaron en ella una temprana conciencia política; se incorporó a la Unión de Mujeres Musulmanas de Túnez y participó en el movimiento nacional contra el protectorado.
Una de las primeras parlamentarias
A los 18 años contrajo matrimonio con un primo materno que la apoyó y respetó sus convicciones; la pareja tuvo cuatro hijos. En 1946 su suegro la presentó a dos miembros del partido independentista Néo‑Destour. Con el respaldo de su marido y su suegro, Radhia decidió abandonar el velo y, al año siguiente, fundó la asociación femenina "Les Amies des Scouts".
Tras la independencia de Túnez en 1956, el Código del Estatuto Personal, promulgado en agosto de ese año, concedió a las mujeres derechos sin precedentes: matrimonio por consentimiento mutuo, abolición de la poligamia y un procedimiento legal de divorcio. Radhia aprovechó esas oportunidades, y en 1958 se convirtió en presidenta de la Unión Nacional de Mujeres Tunecinas (UNFT). Un año después fue elegida diputada por la circunscripción de Túnez, convirtiéndose en una de las primeras mujeres parlamentarias en África y en el mundo árabe.
Durante los quince años que presidió la UNFT, impulsó la educación femenina y la autonomía económica de las mujeres, sin temer a enfrentarse al presidente Habib Bourguiba. También defendió la democratización de la vida política, contribuyendo decisivamente a la modernización de una Túnez aún reciente en su independencia.
Caída en desgracia
En 1967 el presidente Bourguiba sufrió un infarto. Su delicada salud y los excesos autoritarios del régimen llevaron a Radhia Haddad a distanciarse del presidente; renunció a la UNFT y se unió al grupo de "demócratas" fundado por Ahmed Mestiri dentro del Partido Socialista Destouriano. Estas decisiones la dejaron en desgracia. En su autobiografía describió la relación con Bourguiba como "maltratada en público y arrastrada ante los tribunales bajo pretextos inútiles".
Profundamente afectada, Radhia se retiró de la vida política. Dedicó sus últimos años a su editorial Elyssa, nombre fenicio de Dido, fundadora mítica de Cartago. En 1995 publicó su autobiografía Parole de femme. Falleció en octubre de 2003 en Cartago.