La primatóloga y antropóloga británica Jane Goodall (nacida en 1934) realizó el estudio de campo más extenso sobre animales salvajes y fue la primera en documentar el uso de herramientas por parte de los chimpancés. ¡En 2018 fuiste tú quien la votó para el premio Nob'Elle de desarrollo sostenible y medio ambiente!
Una niña apasionada por la naturaleza
Hija de la novelista Margaret Myfanwe Joseph y del empresario Mortimer Herbert Morris‑Goodall, Jane nació el 3 de abril de 1934 en Londres, donde creció junto a su hermana Judy. Su padre le regaló un chimpancé de peluche llamado Jubilee; ella asegura que ese juguete despertó su amor por los animales y el medio ambiente.
Desde pequeña, Jane sentía una profunda fascinación por la naturaleza: trepaba árboles, observaba aves y otros animales, dibujaba y anotaba sus observaciones. Leyó libros de zoología y novelas que avivaron su deseo de viajar, y soñaba con ir a África para estudiar a los animales en su hábitat natural.
Encuentro con Louis Leakey
Los recursos económicos de sus padres eran limitados, por lo que Jane se graduó como secretaria y, a los 18 años, consiguió un puesto en la Universidad de Oxford. También trabajó en una productora de documentales para financiar su ansiado viaje a África.
En 1957, una amiga la invitó a South Kinangop, al norte de Nairobi, Kenia, donde conoció al primatólogo, paleontólogo y arqueólogo Louis Leakey, entonces curador del Museo Nacional de Nairobi. Leakey la contrató como secretaria y la invitó a participar en las excavaciones de la Garganta de Olduvai, uno de los sitios prehistóricos más importantes del continente.
Leakey estaba interesado en el comportamiento de los grandes primates, pues creía que podían aportar claves sobre la evolución humana. Buscaba a alguien sin ideas preconcebidas que pudiera pasar largos periodos aislada en la naturaleza. Vio en Jane a la candidata perfecta y le propuso iniciar lo que sería el estudio de campo más prolongado jamás realizado sobre animales salvajes.
El estudio de los chimpancés
En julio de 1960, acompañada de su madre y una cocinera, Jane estableció un campamento a orillas del lago Tanganyika, dentro del Parque Nacional Gombe Stream, Tanzania. Sus primeros intentos de observar a los chimpancés fueron infructuosos; los animales huían al verla acercarse.
Con paciencia, adoptó una metodología no invasiva: cada mañana aparecía en el mismo lugar, cerca de un área donde un grupo de chimpancés se alimentaba. Tras un año, los animales toleraban su presencia a diez metros; después de dos años, dejaron de temerle y comenzaron a acercarse.
Jane pasó largas horas entre los chimpancés, a quienes dio nombres en lugar de números, jugó con ellos y los sostuvo como si fueran parte de su familia. En octubre de 1960 fue la primera en observar y documentar el uso de herramientas por parte de los chimpancés, conducta que hasta entonces se consideraba exclusiva de los humanos. También descubrió que son omnívoros, cazadores, poseen personalidades únicas, establecen relaciones sociales complejas y pueden mostrar tanto afecto como agresividad.
En 1962, Leakey financió sus estudios en la Universidad de Cambridge, donde en 1965 obtuvo su tesis de etología titulada Behaviour of free‑living chimpanzees. En 1986, Jane notó diferencias conductuales entre poblaciones de chimpancés de distintas regiones y, al no encontrar factores ambientales que las explicaran, propuso la existencia de “culturas” chimpanzés.
Activista medioambiental
En 1977 fundó el Jane Goodall Institute, una organización que respalda su investigación y promueve la conservación del medio ambiente y de los chimpancés. El instituto gestiona refugios y reservas, protege la biodiversidad, fomenta el uso sostenible de los recursos naturales y educa al público.
Jane es una conferenciante y defensora incansable de la biodiversidad. Vegetariana, lucha por el bienestar animal y se opone al uso de animales en la investigación médica, zoológicos y espectáculos.
Por su labor científica y activismo, ha recibido numerosos galardones, entre ellos el título de Comandante de la Orden del Imperio Británico y el reconocimiento de "Mensajera de la Paz" de las Naciones Unidas.