Maryam Mirzakhani (1977‑2017) fue una brillante matemática iraní y la primera —y hasta hoy la única— mujer en recibir la prestigiosa Medalla Fields.
Una niña prodigio
Maryam nació el 12 de mayo de 1977 en Teherán. Desde pequeña destacó por su inteligencia y, tras ser admitida en el colegio Farzanegan, una escuela para niñas gestionada por la Organización Nacional para el Desarrollo de Talentos Excepcionales (SAMPAD), recibió una educación de alto nivel que potenció sus habilidades intelectuales.
Inicialmente se inclinó por la literatura y soñaba con ser escritora, pero un libro sobre Carl Friedrich Gauss que le regaló su hermano despertó en ella una profunda fascinación por los números. El método que explicaba para sumar los enteros del 1 al 100 (1 + 100, 2 + 99, …) la cautivó y decidió dedicarse a las matemáticas. “Es divertido”, comentó más tarde, “es como resolver un rompecabezas o conectar pistas en una investigación policial”.
A los 17 años, en 1994, se convirtió en la primera mujer en integrar el equipo iraní para la Olimpiada Internacional de Matemáticas, donde obtuvo la medalla de oro con 41 puntos de 42. Un año después, en la edición de 1995 en Toronto, logró la puntuación perfecta, convirtiéndose en la primera estudiante iraní en obtener dos medallas de oro y una puntuación perfecta en la competición.
Superando la adversidad
Ingresó a la Universidad Tecnológica Sharif de Teherán, una de las instituciones más selectivas del país, y continuó participando en concursos matemáticos. En 1998, al regresar de una competición, sobrevivió a un accidente de autobús que cobró la vida de siete compañeros y dos conductores.
Tras graduarse en 1999, continuó sus estudios en Harvard, donde defendió una tesis que fue calificada como una “obra maestra”. En ella resolvió y relacionó dos problemas matemáticos de gran relevancia. Un profesor de la Universidad de Chicago la describió así: “La mayoría de los matemáticos nunca producirán algo tan sobresaliente, y eso es precisamente lo que ella logró en su tesis”.
Trayectoria académica y reconocimiento
Después de su tesis, fue profesora asistente en Princeton y, posteriormente, catedrática en Stanford, especializándose en topología y geometría, con énfasis en superficies de Riemann. En 2014 recibió la Medalla Fields “por sus contribuciones sobresalientes a la dinámica y geometría de las superficies de Riemann y sus espacios de módulos”. Desde su creación en 1936, la Medalla Fields se otorga cada cuatro años a cuatro matemáticos menores de cuarenta años. Maryam fue la primera mujer y la primera iraní en recibir este galardón, a menudo llamado el “Nobel de las matemáticas”. Al anunciar su premio, la Unión Matemática Internacional afirmó: “Domina una notable diversidad de técnicas y culturas matemáticas, combinando un rendimiento técnico excepcional con ambición audaz, visión de largo alcance y profunda curiosidad”.
Legado y despedida
En julio de 2017, Maryam falleció a los 40 años a causa de un cáncer de mama que había combatido desde 2013, dejando a su esposo y a su hija. La comunidad científica y los medios de comunicación la recordaron como una gran científica y pionera.