Planificación y fundación
Sawai Jai Singh era un apasionado de la arquitectura y deseaba que su capital rivalizara en grandeza, belleza y comodidad con las ciudades mogoles. Tras intentar expandir Amer sin éxito, decidió crear una nueva ciudad que sirviera como capital. El 18 de noviembre de 1727 colocó la primera piedra de Jaipur, aunque los trabajos iniciales comenzaron ya en 1725.
Diseño urbano basado en la geometría
Para elaborar el plano, invitó al brahmán bengalí Vidyadhar Bhattacharya, experto en astrología, matemáticas y Vastu‑Shastra. Vidyadhar estudió mapas de ciudades de la India y del extranjero y trazó una red de calles de forma regular, basándose en fórmulas geométricas. Cada vía era paralela a las demás o se cruzaba formando ángulos rectos; los cruces, llamados Chaupar, estaban adornados con fuentes y rodeados de comercios.
Construcción y principales avenidas
Con la ayuda de Vidyadhar, Jai Singh mandó levantar una ciudad de calles rectas y cuadradas. Artesanos de distintas regiones fueron convocados para la obra. Se construyeron dos puertas principales: Suraj Pol al este y Chandra Pol al oeste, conectadas por una avenida recta de dos millas de longitud y 110 pies de ancho, que se convirtió en la calle principal. De ella partían otras vías perpendiculares que daban acceso a los famosos Chaupar (Badi Chaupar, Choti Chaupar, Ramganj Chaupar) y a lugares emblemáticos como el Hawa Mahal.
Vida en la nueva capital
Jaipur se diseñó como una “ciudad dentro de la ciudad”: el sector llamado Jaynivas Mahal estaba rodeado por una muralla propia y albergaba palacios y residencias de la nobleza. En 1728 la capital se trasladó oficialmente de Amber a Jaipur, anuncio que se formalizó en 1733. Jai Singh movilizó 17 000 soldados para proteger la nueva urbe, donde vivió durante unos quince años.
Comerciantes de las principales ciudades de la India fueron invitados a instalarse, al igual que eruditos, astrólogos y ritualistas de lugares como Kashi y Mathura. Viajeros europeos, como el obispo Haber (cuatro años después de la fundación) y el francés Victor Jacquemont (1832), describieron la ciudad como una obra de arquitectura impecable, con mercados vibrantes y calles sin casas de barro ni basureros.
Legado y reconocimiento
Gracias a su planificación científica y a su belleza, Jaipur se mantuvo como capital del reino Kachhwaha y, tras la independencia de la India, fue elegida capital del estado de Rajasthan, pese a no estar en el centro geográfico. Hoy sigue siendo la única ciudad india que combina plenamente los principios tradicionales con la modernidad.
El poeta Bakhtram Sah celebró la fundación de Jaipur en su obra Buddhi Vilas, cuyo fragmento se cita a continuación:
Kooram Sawai Jaisangh Bhup Siromani,
Suas Pratap Jakou es una sombra en el mundo.
Karan Sau Dani Pandavan Sai Kryani Mahar,
Maani marjad mer ram sau suhaiyu hai.
Sohai Ambawati Ki Dakshine Disi Sanganeri,
Dou Vechi city is unique settlement.
Naam takou dharyou hai swai jaipur,
Maaun surni hi mili surpur saun rachiyo hai.