Figuras Históricas

Felipe IV el Hermoso (1268‑1314)

Felipe IV el Hermoso (1268‑1314)

Felipe IV el Hermoso (1268‑1314)

Felipe IV, conocido como “el Hermoso”, fue rey de Francia perteneciente a la dinastía capeta. Al inicio de su reinado mostró más interés por los pasatiempos de la nobleza, como la caza, y sólo con el tiempo se involucró activamente en la gestión del reino.

Conflictos con Inglaterra

Su política exterior lo llevó a enfrentarse con Eduardo I de Inglaterra por el control de Aquitania y Flandes, territorios que finalmente tomó por la fuerza.

París y la persecución de los templarios

Durante su mandato, París ganó importancia económica y política. Las constantes campañas militares agotaron las arcas reales, lo que motivó a Felipe a atacar a la Orden de los Templarios. Acusó a la orden, extremadamente rica, de herejía, ordenó la quema en la hoguera de varios decenas de hermanos, incluido el gran maestre Jacques de Molay, y confiscó sus bienes. Asimismo, se apoderó de los patrimonios de banqueros adinerados y de la comunidad judía.

Relación con la Iglesia

El rey entró en conflicto con el papado durante el pontificado de Bonifacio VIII. Tras la muerte de este, los sucesores pontificios buscaron la protección de Felipe, lo que provocó el traslado de la sede papal a Aviñón, haciendo a los papas dependientes del monarca francés.

Fallecimiento

Felipe IV murió en 1314, probablemente a causa de una hemorragia cerebral.


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