Teodebaldo (c. 534‑555)
Hijo de Teodeberto I, heredó el reino de Austrasia cuando apenas tenía 13 años. Desde su infancia mostró una constitución delicada y una salud frágil.
Su reinado fue breve: falleció a los 22 años sin dejar descendencia masculina. Ante la falta de herederos, el territorio pasó a Clodoveo I, quien logró unificar todo el reino bajo su gobierno.