Figuras Históricas

Eduardo López de Romaña: Ingeniero, Presidente y Promotor del Desarrollo Peruano

Eduardo López de Romaña y Alvizuri (1847‑1912) fue ingeniero de profesión y Presidente de la República del Perú. Nació en Arequipa el 19 de marzo de 1847, en una familia antigua y prominente. Sus padres fueron Juan Manuel López de Romaña y Josefina Alvizuri Bustamante. Inició sus estudios en el Seminario de San Jerónimo de su ciudad natal y luego viajó a Inglaterra, donde cursó el Stonyhurst College. Continuó en el King's College de Londres, donde obtuvo su título de ingeniero civil en 1868. Se especializó en el diseño y la construcción de puentes metálicos para ferrocarriles, trabajando con Lee Smith y realizando una misión en la India que le granjeó prestigio y una buena situación económica.

En mayo de 1872, a los 25 años, fue admitido como miembro pleno del Institute of Civil Engineers de Londres. Más tarde, representando a la compañía Public Works Construction, viajó a Brasil para inspeccionar las obras de los ferrocarriles de Madeira y Mamoré. La expedición estuvo marcada por una grave crisis sanitaria que cobró la vida de la mayoría de los participantes; López de Romaña logró salvarse, aunque sin concluir su tarea. Regresó al Perú en marzo de 1874 y se estableció en Arequipa, donde poseía numerosas fincas. El 20 de marzo de 1877 contrajo matrimonio con Josefa Castresana, con quien tuvo a Eduardo, Carlos y Hortensia.

Inicios y trayectoria política

Durante la Guerra del Pacífico organizó la defensa del Valle del Tambo, donde se encontraban sus haciendas, y como comandante de la división de vanguardia impidió el desembarco de las fuerzas chilenas. Alcanzó el rango de coronel en la campaña de Moliendo. Fue presidente del Club Liberal, director de la Sociedad de Beneficencia Pública de Arequipa (1889‑1895) y ingeniero municipal. En 1895 proporcionó el servicio de agua potable a su ciudad natal.

Tras la revolución de Piérola, ese mismo año ingresó a la política nacional como diputado por Arequipa. Fue elegido primer vicepresidente de la Cámara y, en enero de 1896, asumió la recién creada cartera de Desarrollo, donde impulsó la irrigación, la construcción de carreteras, la extracción minera y la industria. En 1897 fue electo alcalde de Arequipa, destacándose por obras urbanas y viales. Regresó al Congreso en 1898 como senador y, al concluir el gobierno de Piérola, se postuló como candidato del frente civil‑democrático a la Presidencia.

Presidencia (1899‑1903)

Durante su mandato promovió con firmeza el desarrollo agrícola. Fundó la Escuela de Agricultura con la colaboración de expertos belgas y promulgó el Código de Aguas de 1902, que reguló la irrigación según la extensión de las propiedades. También favoreció la minería y el comercio, creando nuevos códigos legales en ambos sectores. Eliminó la prohibición de propiedad extranjera y suprimió la “propiedad de mano muerta”, facilitando la expansión de latifundios y la entrada de capital extranjero.

En ese periodo llegaron inversores norteamericanos que fundaron la Compañía Minera Cerro de Pasco; se continuó la construcción del ferrocarril La Oroya‑Cerro de Pasco y se impulsó la colonización de los valles interandinos y de la selva oriental, incluida la creación de la laguna salina. En política exterior mantuvo una tensa relación con Chile, que continuaba la política de “chilenización” en Tacna y Arica, y también enfrentó disputas fronterizas con Ecuador.

Su gobierno concluyó el 7 de septiembre de 1903, cuando entregó el poder a Manuel Candamo y se retiró de la vida política. Falleció el 26 de mayo de 1912 en el balneario de Yura, Arequipa, a los 65 años. En un segundo matrimonio, contraído con su cuñada Julia Castresana en 1888, tuvo seis hijos más: Juan, Luis, Catalina, Julia, Fernando y Francisco.