El bergantín‑museo Rickmer Rickmers, atracado en los Landungsbrücken de Hamburgo, es uno de los hitos más reconocibles de la ciudad. Desde 2006 funciona como oficina postal oficial de Deutsche Post.
En su proa luce una figura de proa poco convencional: en lugar de leones, sirenas o caballeros, un pequeño niño regordete con uniforme de marinero. Es el propio Rickmer, de tres años, nieto del fundador de la casa naviera Rickmers, en honor a quien lleva el nombre el buque de tres mástiles de 125 años.
Lanzada en Bremerhaven
Construida en el astillero propio de la compañía en Bremerhaven, la Rickmer Rickmers zarpó en 1896 como buque de carga a vela. Su casco de acero está pintado en verde, blanco y rojo, los colores típicos de Rickmers. El primer viaje la llevó a Hong Kong cargada de carbón británico, donde tomó arroz y ratán para su regreso.
Casi desastre en un tifón
En agosto de 1904, mientras cruzaba el Cabo de Buena Esperanza, la nave se vio atrapada por un tifón. La carga se deslizó y el barco estuvo a punto de volcar; la tripulación tuvo que cortar la parte superior del tercer mástil. Encontró refugio en Ciudad del Cabo, donde se volvió a aparejar como bergantín, sustituyendo la vela cuadrada del mástil de popa por una vela de gaza.
El "Rickmer Rickmers" se convierte en el "Max"
En 1912 la compañía Rickmers abandonó la navegación a vela y vendió el buque a la empresa hamburgesa Krabbenhöft, que lo rebautizó Max y lo empleó en el comercio de salitre con Chile.
Viajando bajo la bandera portuguesa
Al estallar la Primera Guerra Mundial, el barco llegó a las Azores, territorio neutral. En 1916 los portugueses lo incautaron, lo renombraron Flores y lo pusieron al servicio de los británicos para transportar material bélico. Tras el conflicto, siguió operando como carguero hasta 1922.
De buque de carga a buque escuela
En 1924 la Armada portuguesa adquirió la nave, la transformó en buque escuela y la llamó Sagres. La figura de proa original fue sustituida por una del príncipe portugués Enrique el Navegante. En 1930 se le instalaron dos motores diésel auxiliares; en 1962 fue desmantelada, le cortaron los mástiles y se usó como almacén flotante bajo el nombre Santo André.
Detalles técnicos del Rickmer Rickmers
Año de construcción: 1896
Astillero: Rickmer Clasen Rickmers, Bremerhaven
Tipo: barco completo (hasta 1904 bergantín)
Eslora total: 97 m
Manga: 12,19 m
Altura máxima del mástil: 54 m
Calado: máximo 6 m
Bandera: Alemania
Puerto base: Hamburgo
Propietario: Fundación Rickmer Rickmers
Amarre: Landungsbrücken, Pontón 1a / Fiete‑Schmidt‑Anleger (entre las estaciones Landungsbrücken y Baumwall)
Tel.: (040) 319 59 59
Traslado a Hamburgo
Hasta la década de 1980, el Santo André estaba anclado en el puerto naval de Alfeite, cerca de Lisboa, y mostraba graves signos de deterioro. La asociación “Windjammer für Hamburg e.V.” lo descubrió y, en 1983, lo remolcó a Hamburgo para la celebración del cumpleaños del puerto el 7 de mayo. Voluntarios restauraron el casco, la cubierta de madera, el aparejo y, de los dos motores diésel originales, repararon uno y sustituyeron el otro por una máquina de vapor. Hoy los visitantes pueden observar tres tipos de propulsión – vapor, diésel y vela – y la nueva figura de proa, réplica del niño Rickmer.
Buque museo y emblema de Hamburgo
Desde 1987 la tres mástiles navega como buque‑museo en los Landungsbrücken, recuperando su nombre original Rickmer Rickmers. Se ha convertido en símbolo de la ciudad y, desde 2006, alberga la oficina postal oficial de Deutsche Post con su propio matasellos. Aunque ya no es navegable, la “dama verde” permanece anclada, iluminada por la noche, y solo abandona el muelle para grandes maniobras, como la profundización del atraque en marzo de 2021.