Desde principios de siglo, el nombre Bautista ha experimentado un notable resurgir, posicionándose entre los nombres propios más elegidos. Originalmente, el adjetivo bautista calificaba al futuro San Juan, quien practicó el bautismo por inmersión a orillas del Jordán en Palestina. Sus fiestas se celebran el 24 de junio (natividad) y el 29 de agosto (martirio).
Origen y etimología del nombre Bautista
El término proviene del latín baptista, a su vez derivado del griego baptizein ("administrar el sacramento cristiano"). Este verbo nace de baptein, que significa "sumergir en el agua". Por ello, el nombre se asoció siempre al más famoso de los santos llamados Juan.
Juan el Bautista, líder de una secta judía aislada en el desierto de Judea, practicaba el bautismo como rito de purificación del pecado original. En la tradición cristiana, anunció la llegada del Mesías y bautizó a Jesús en el Jordán, reconociéndolo como el "Cordero de Dios". Según los relatos, fue decapitado por orden del tetrarca Herodes Antipas, a quien había reprendido por su polémica relación con Salomé.
Uso y popularidad del nombre Bautista
Empleándose como nombre propio desde el Renacimiento, su difusión se concentró en el sur de Francia y en áreas rurales. Por ello, son escasos los personajes históricos llamados simplemente Bautista; la mayoría se conoce bajo la forma compuesta Jean‑Baptiste (Colbert, Lully, Molière, Charcot, etc.). A partir de la década de 1980, Bautista se consolidó como un nombre de moda, ganando adeptos en toda Francia y, posteriormente, en otros países francófonos.
Para profundizar
– "2000 nombres y su historia", de Omer Englebert. Albin Michel, 2015.
– "El libro de mi nombre: Bautista", First, 2017.