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Capítulo 31: Jagadguru Shankaracharya y su pensamiento

Capítulo 31: Jagadguru Shankaracharya y su pensamiento

Introducción

"Habiendo vivido con una bolsa de harapos, adoptado una vida más allá de la virtud y comprendido que ni yo, ni tú, ni este mundo existen, ¿qué motivo habría para lamentarse?" – Adi Jagadguru Shankaracharya.

Contexto histórico

Los Vedas fueron compuestos alrededor del siglo XII a.C. Posteriormente se añadieron los Aranyakas, Upanishads y Sutras, que forman la parte final de los Vedas, conocida como Vedānta. Para organizar la vasta filosofía de los Upanishads, el sabio Bādarāyana escribió el Vedānta‑Sūtra (también llamado Brahma‑Sūtra) entre los siglos V y II a.C. El Bhagavad‑Gītā se considera una exposición del Brahma‑Sūtra. En el siglo VIII d.C., Gaudapāda escribió comentarios (karikas) sobre el Upanishad Mandukya, mostrando influencias budistas. Su discípulo Govinda y, a su vez, el discípulo de Govinda, Shankaracharya, refinó y sistematizó la tradición Advaita Vedanta.

Biografía de Shankaracharya

Nacimiento

Según fuentes históricas, Shankaracharya nació en el año 788 d.C. en Kaladi, una aldea de la costa de Malabar (actual Kerala). Era hijo de Shivaguru y Aaryamba (a veces llamada Subhadra). Su padre falleció cuando tenía tres años y quedó al cuidado de su madre. Cada año se celebra su cumpleaños, el Shankara‑Jayanti, en el día de Panchami del mes Vaishakha.

Educación

Su madre lo envió al gurú Govinda Swami. Se dice que a los seis años había memorizado los Vedas, Puranas, Upanishads, el Ramayana y el Mahabharata. A los ocho años completó sus estudios y regresó a casa.

Sannyasa

Una astrologa predijo una vida corta para Shankar, por lo que decidió tomar el voto de sannyasa en lugar de casarse. Cuando un cocodrilo intentó atraparle la pierna en el río, su madre, temerosa, le permitió convertirse en renunciante. Shankar tomó el sannyasa de Govinda Swami y, al morir su madre, regresó para encender su funeral.

Debates y viajes

Residió un tiempo en Varanasi, donde venció a varios eruditos. A partir de entonces recorrió la India difundiendo la filosofía Advaita, enfrentándose a mimāṃsakas, cārvākas, jainistas y budistas. Su debate más célebre fue contra el mimāṃsaka Mandana Mishra de Mahishmati; la esposa de este, Bharati, también lo retó y fue derrotada tras que Shankar accedió a debatir sobre temas de deseo (kāma).

Shankaracharya viajó desde Chidambaram hasta Cachemira, pasando por Dwaraka, Kashi y Puri, ganando discípulos y consolidando la supremacía del Vedānta. Sus hazañas están recogidas en obras como Shankara‑Vijaya (Anandagiri) y Shankara‑Digvijaya (Madhava).

Obras literarias

Mientras viajaba, Shankaracharya escribió numerosos comentarios y tratados. Entre sus obras más importantes se encuentran:

  • Comentario al Brahma‑Sūtra y al Bhagavad‑Gītā.
  • Comentarios a los Upanishads Isha, Kena, Katha, Prashna, Mundaka, Mandukya, Aitareya, Taittiriya, Brihad‑Aranyaka, Prasna, y Chandogya.
  • Textos devocionales como Bhaja‑Govindam, Upadeśa‑Sāhārya, Ātmabodha, Śrī‑Śaiva‑Stuti, entre otros.

Su ingenio lógico, profundidad filosófica y poesía influyeron profundamente en la cultura india. A los dieciséis años presentó su famoso comentario Śaṅkara‑Bhāṣya sobre el Brahma‑Sūtra.

Organización monástica

Shankaracharya fundó cuatro monasterios (mathas) en los cuatro puntos cardinales de la India:

  1. Jyotir‑Māṭa en Badrikashram (norte).
  2. Śrīṅgeri Māṭa en el sur.
  3. Dwaraka Śaṅkar Māṭa en el oeste.
  4. Puri Māṭa en el este.

Los jefes de cada matha llevan el título de Shankaracharya. Los monjes se agrupan en diez órdenes (Saraswati, Bharati, Puri, Giri, Tīrtha, Āśrama, Vana, Aranya, Parvata y Sāgara), conocidas como Dashanāmi. No había distinción de casta, género o varna; Shankaracarya consideraba a cualquier persona que percibiera la realidad no‑dual como su maestro, incluso a un chandal.

Filosofía y enseñanzas

Advaita Vedānta

Shankaracharya defendió la unidad esencial del alma individual (Ātman) y del Alma Suprema (Brahman). Según él, Brahman es simultáneamente Nirguna (sin atributos) y Saguna (con atributos). La devoción a formas divinas (Vishnu, Shiva, Shakti, etc.) es un paso necesario para alcanzar la realización del Brahman sin atributos.

Brahman, Maya y la naturaleza del mundo

Para Shankaracarya, la diversidad aparente del universo surge de una única unidad: Brahman. La ilusión (Māyā) es la potencia que manifiesta esa unidad en formas múltiples. Maya no es parte de Brahman, sino su energía creativa; por eso el mundo es transitorio, pero Brahman permanece inmutable.

El mundo es, a la vez, verdad práctica (vyavahāra‑satya) y, en su esencia última, no‑real (mithyā). El Brahma‑Sūtra afirma que el mundo no es irreal; simplemente es una manifestación del Brahman.

Ética y liberación (Moksha)

La liberación consiste en reconocer la unidad del Brahman detrás de las formas cambiantes. No implica la muerte del individuo, sino vivir con conocimiento verdadero, lo que elimina el deseo, el apego y el sufrimiento. Shankaracarya enfatiza la conducta virtuosa (ahimsa, verdad, caridad) como medio para purificar la mente.

Relación con otras tradiciones

Influencia islámica

Algunos autores modernos (p. ej. Dr. Tarachand) han sugerido que Shankaracarya recibió influencias del islam por su monoteísmo. Sin embargo, la tradición védica ya contiene una visión monoteísta (Brahman) mucho antes del islam, y la filosofía de Shankaracarya se basa en los Upanishads, no en ideas islámicas.

Acusaciones de budista oculto

Se ha señalado que Shankaracarya incorpora conceptos budistas, como la idea de la vacuidad, pero él transformó esa noción en la doctrina de Māyā y mantuvo la afirmación de la existencia real del Brahman. Además, derrotó a numerosos filósofos budistas en debate, integrando lo que consideró útil sin adoptar el budismo.

Legado

Shankaracharya falleció a los 32 años en Kedarnath. En la tradición Smārta es venerado como una encarnación de Shiva y como Adi‑Shankaracarya, el Jagadguru. Su sistema monástico sigue activo, y su interpretación del Advaita Vedānta continúa influyendo en la filosofía, la teología y la práctica religiosa de la India.

Conclusión

El pensamiento de Shankaracarya es independiente y se fundamenta en los Vedas y Upanishads. Aunque su obra ha sido objeto de debates sobre posibles influencias externas, su contribución al hinduismo es única y perdurable, consolidando el Advaita como la corriente filosófica más influyente de la tradición india.