historia historica

Capítulo 22 – El sijismo y su historia (D)

Capítulo 22 – El sijismo y su historia (D)

Banda Bahadur y la lucha contra los mogoles

Cuando el Guru Gobind Singh estaba moribundo, un asceta llamado Madhavdas llegó a su lecho y se presentó como su "banda" (sirviente). El Guru le dio el nombre de Banda Bahadur y le encomendó la defensa del pueblo sij, enviándolo al Punjab con sus cinco principales seguidores y otros discípulos.

Al llegar a Delhi, Banda Bahadur recibió la noticia del fallecimiento del Guru y asumió el liderazgo de los sijs, cumpliendo las órdenes recibidas. Se hizo conocido como Banda Bairagi y convocó a los sijs a combatir la tiranía mogol. Derrotó al faujdar mogol de Sonipat y, tras tomar Sirhind, capturó lugares como Shahbad y Mustafabad, donde el faujdar Wazir Khan había aprisionado a dos hijos del Guru. Wazir Khan fue asesinado y sus riquezas quedaron en manos de Banda.

Banda tomó el control de 28 parganas de Sirhind, estableció la capital en Lohagarh, acuñó monedas a nombre de Guru Nanak y Guru Gobind Singh y creó un sello del estado sij. Reemplazó a los oficiales mogoles por sijs, fundando de facto el primer reino sij, aunque nunca adoptó títulos ni mantuvo una corte propia, actuando siempre en nombre del Guru.

Aprovechando la distracción del emperador mogol, que combatía a los rajputs y a los estados del sur de la India, Banda expandió sus campañas hasta el doab Ganges‑Yamuna, llegando a Saharpur. En diciembre de 1710 los mogoles tomaron Lohagarh, pero Banda escapó. Tras la muerte de Bahadur Shah en 1712, el nuevo emperador Jahandar Shah intentó dividir a los sijs reconociendo a Ajit Singh, hijo adoptivo del Guru, sin frenar la resistencia de Banda.

Farrukhsiyar, sucesor de Jahandar, envió al general Firoz Khan contra Banda, que se refugió en las montañas. En 1716, tras un asedio de ocho meses en Gurudaspur‑Nangal, Banda Bahadur se rindió, fue llevado a Delhi y, tras negarse a convertirse al islam, fue ejecutado brutalmente junto a sus seguidores.

Reorganización sij: Sarbat Khalsa y Dal Khalsa

La muerte de Banda dejó a los sijs sin liderazgo central. Ante la ausencia del Guru y sus servidores, surgieron las asambleas de Sarbat Khalsa, convocadas dos veces al año (Baisakhi y Diwali), donde se tomaban decisiones colectivas, conocidas como Gurmatta.

En 1737, tras la invasión de Nadir Shah, el poder mogol se desintegró. Los sijs se organizaron en pequeñas unidades de 100‑150 combatientes, cada una con su líder. En 1748, estas unidades se unieron para formar el Dal Khalsa, que se dividió en 11 jathas y, más tarde, en los famosos Misls. Cada Misl estableció su propio territorio, creando alrededor de 12 estados sij en el Punjab.

Finalmente, Maharaja Ranjit Singh (1801‑1839) conquistó los Misls y fundó un poderoso estado sij, poniendo fin al dominio mogol en la región.

Influencia del hinduismo en el sijismo

Aunque el sijismo se presenta como una tradición distinta, está profundamente influido por el hinduismo. En el Guru Granth Sahib aparecen numerosos nombres de deidades hindúes. Bhai Gurdas, autor del Adi Granth, también citó conceptos hindúes como el karma y la reencarnación, aunque los reinterpretó desde una perspectiva sij.

El poeta nacional Ramdhari Singh Dinkar afirmó que sijismo e hinduismo son una sola religión, y que el sijismo surgió como respuesta del hinduismo frente al islam. Los gurús sijs, aunque defendían la devoción a un Dios sin forma, no rechazaron la veneración de deidades con forma (Saguna) y, en la práctica, participaron en rituales hindúes como baños en el Ganges y visitas a templos.

En la vida social, la comunidad sij adoptó muchas costumbres hindúes: el sistema de castas, los matrimonios arreglados, la veneración de dioses como Ram y Krishna, e incluso la práctica de la cremación en los ríos sagrados. Estas similitudes demuestran la estrecha relación entre ambas tradiciones.

Comparación con el islam y el sufismo

Algunos autores occidentales describen al sijismo como una “interpretación árabe del Sanatan Dharma” o una “traducción del Islam al sánscrito”. Sin embargo, las enseñanzas de Guru Nanak reflejan una mayor afinidad con la filosofía vedántica que con la islámica.

Guru Nanak y Mahoma comparten el monoteísmo, pero difieren en la concepción de Dios: el islam describe a Allah como un ser trascendente que reside en el séptimo cielo, mientras que Nanak habla del Ek‑Omkar, una presencia inmanente y sin forma que permea todo el universo, similar al concepto vedántico de Brahman.

El sijismo incorpora prácticas de meditación, mantra (Naam Japa) y yoga, propias de la tradición hindú y sufí, que no existen en el islam. Además, el sijismo acepta la reencarnación y el karma, ideas ajenas al pensamiento islámico.

Elementos progresistas del sijismo

Desde sus inicios, el sijismo se mostró como una religión reformista. Rechazó el sistema de castas, la idolatría, el sistema de purdah, el consumo de alcohol y tabaco, y la práctica del sati. Los gurús promovieron la igualdad de género y la educación universal.

Los sijs aceptaron a personas de todas las religiones y castas, ofreciendo iniciación a hindúes, musulmanes y cualquier buscador espiritual. Su visión social buscaba crear una comunidad sin distinciones, enfocada en la defensa de la fe, la humanidad y la patria.

En resumen, el sijismo combina una profunda raíz hinduista con influencias sufíes, se distingue por su espíritu reformista y ha jugado un papel crucial en la historia política y cultural del Punjab.