Shakta Dharma
Los hallazgos arqueológicos de la civilización del Valle del Indo indican la veneración de una diosa madre, lo que sitúa al secta Shakta entre las más antiguas de la India. Junto a Vaishnava y Shaiva, constituye una de las tres grandes corrientes del hinduismo. En el Shakta Dharma, la diosa Durga es considerada la energía suprema y la deidad principal del universo. Un renovado impulso de esta tradición aparece durante la época Gupta.
Sincretismo y origen del secta Nath
En el periodo Gupta la combinación de los cultos Vaishnava y Shaiva dio origen al secta Nath y a una nueva corriente Shakta. Algunas ramas de los Nath y de los Shakta adoptaron el Vaishnavismo, mientras que otras se orientaron hacia el tantrismo. El Shakta Dharma se presenta como la ciencia de la cultivación del poder divino y sus seguidores afirman que sus raíces son tan antiguas como la religión védica.
Expansión geográfica
Durante la era Gupta el culto Shakta se difundió por el noreste de la India, Camboya, Java, Borneo y Malasia. En la India, su presencia era más fuerte en Cachemira, el sur, Assam y Bengala. La influencia Shakta también llegó a la región de Braj, donde se veneran importantes Shakti Peeths como Mahamaya, Mahavidya, Karauli y Sancholi.
Figuras y leyendas locales
En Braj, la niña asesinada por el rey Kansa, criada por Yashoda, es adorada como la encarnación vivificadora de la diosa de Krishna. En Dwarka, la estatua de la diosa con sindoor en la cima del templo de Dwarkanath se considera la hermana protectora de Krishna.
Tantrismo en Braj
Hasta hace un siglo, Braj fue un bastión del tantrismo; el centro de estudio de Tantra Vidya estaba en Kamavan bajo el rey Kamasena, donde numerosos adeptos servían en la corte. Tras la llegada del budismo, el atractivo del culto Shakta disminuyó en gran parte del subcontinente.
Textos sagrados
El texto principal del secta Shakta es el Sri Durga Bhagavat Purana. De él se extrae el Durga Saptashati, que describe 108 lugares sagrados de la diosa (Devi Peethas), de los cuales 51‑52 son especialmente reverenciados. Existen miles de templos antiguos dedicados a Maa Durga y el Devi Upanishad complementa la literatura sagrada.
Concepto de "madre‑elemento"
Mientras que la mayoría de las religiones consideran a Dios como una figura masculina o andrógina, el Shakta Dharma la concibe como la "madre‑elemento" creadora del cosmos. Todas las diosas son vistas como manifestaciones de una única energía suprema. Algunas corrientes asocian a su diosa con Shiva o Vishnu.
Festividades principales
Parvati, consorte de Shiva, también es llamada Shakti (Sati, Durga, Bhagwati). El festival de Navaratri se celebra dos veces al año: Chaitra Navratri en el mes de Chaitra y Sharad Navratri en Ashvina. La primera está vinculada a los rituales tántricos Shaiva Tatrikas; la segunda, conocida como Durgotsav, es una celebración sattvica dedicada a la devoción a la Madre.
Prácticas tántricas y Kundalini
Los adeptos tántricos, llamados Shaktas, buscan despertar la energía Kundalini, situada en la base de la columna vertebral. Mediante rituales complejos y a veces sexuales, la Kundalini asciende por el canal Sushumna, atraviesa los chakras y culmina en la unión con Shiva en el chakra coronario, produciendo el estado de Harshonmadi‑Rahasya Samadhi, descrito como una explosión de dicha psicosomática que se irradia por todo el cuerpo.
Vamārga y la senda de los cinco makaras
En el Vamārga (camino de la izquierda) el progreso del buscador se persigue mediante los cinco makaras: vino, pescado, carne, relación sexual y posturas rituales, empleando mantra, yantra y técnicas de tantra. Surgieron sadhanas como la Bhairavi Sadhana, donde la diosa Bhairavi representa la energía fundamental del tantra.
Roles del gurú y la mujer
En estas prácticas la guía del Sadguru es esencial; se considera que solo el maestro experimentado puede transmitir la experiencia interior del discípulo. La mujer no es vista solo como objeto de deseo, sino como la fuente misma de poder energético.
Clasificación de los practicantes
Los primeros tántricos incorporaron vino y carne; los llamados siddha‑tantrics añadieron los cinco makaras completos (incluyendo pescado, mudras y maithuna). La población temía a estos siddha‑tantrics, pero tanto ellos como los tántricos “ordinarios” buscaban la realización de Brahman a través de la activación de la Kundalini.
Objetivo final
Al despertar la Kundalini, se abre la “décima puerta” que permite comprender los misterios de la creación y alcanzar Brahman mediante la adecuada canalización del deseo.