Vida religiosa de los arios rigvedicos
Para los arios del período Rigvedico la religión impregnaba todos los aspectos de la vida. No existía actividad que no estuviera bajo la influencia de los dioses y de los rituales, y el culto se centraba en las fuerzas naturales y sus divinidades reguladoras, lo que convierte a esta religión en un politeísmo muy desarrollado.
1. Creencia en una potencia suprema
Los arios reconocían a una fuerza creadora y sustentadora del universo. En sus primeras etapas veneraban a Varuna como la divinidad suprema; más tarde Indra tomó su lugar. Con el tiempo surgió la idea de una energía superior que trasciende incluso a estos dioses, a la que se alude como Sat o Prajapati, presente en el cielo, en la materia y en el aliento humano (Prana).
2. Monoteísmo dentro del politeísmo
Aunque el Rigveda menciona numerosos dioses, los sabios sostenían que todos ellos son manifestaciones de una única realidad divina. Se le llamaba Sat, Hiranyagarbha, Prajapati o Vishvakarma. Según los sabios: "Sat es uno; lo llamamos Agni, Yama, Mitra, etc."
Esta visión condujo a la conclusión de que el conocimiento verdadero es el conocimiento del alma, compartida por todos los seres vivos, y que el objetivo último es trascender los apegos y unirse con esa esencia suprema (Param‑Tattva).
3. Culto a las fuerzas naturales
Los fenómenos como la lluvia, el amanecer, los ríos y las montañas eran percibidos como manifestaciones divinas. Se compusieron himnos en honor a dioses asociados al sol, la luna, el viento, las nubes y la tierra. Los arios veneraban al cielo (Dyaus) y a la tierra (Prithvi) como los creadores de los demás dioses.
Varuna, dios del cielo y de los océanos, tenía una doble faceta: generador de prosperidad y guardián del orden, pero también destructor y castigador. Su culto está vinculado al origen de conceptos como el karma y el bhakti.
Otros dioses destacados:
- Surya (Savita): protector y redentor de pecados.
- Vishnu: guardián del mundo, descrito como viajero del cosmos.
- Agni: fuego sagrado, mediador entre los humanos y los dioses; central en los sacrificios (yajña).
- Soma: bebida celestial vinculada al sol y la luna, cuya preparación sigue siendo un misterio.
- Indra: dios de la tormenta y la victoria, famoso por derrotar al demonio Vritra.
- Deidades femeninas como Usha (aurora), Aditi (infinito), Aranyani (bosques) y Saraswati (sabiduría).
4. Humanización de los dioses
Los primeros himnos describen a los dioses como fuerzas impersonalizadas; con el tiempo se les atribuyeron nombres humanos (Agni‑Deva, Surya‑Deva) y características antropomórficas, incluso esposas y debilidades humanas.
5. Clasificación de los dioses
El Rigveda enumera 33 deidades, agrupadas en tres categorías de 11 dioses cada una:
- Dioses del cielo: Dyaus, Varuna, Mitra, Savita, Pushan, Usha, Aditi, Ashvins, etc.
- Dioses del medio: Indra, Maruts, Vayu, Parjanya, etc.
- Dioses de la tierra: Prithvi, Agni, Soma, Brihaspati, Saraswati, etc.
6. Características generales
- Representan virtud y moralidad.
- Son benevolentes; no existen dioses malévolos.
- Cada uno posee cualidades y funciones distintas.
- Son inmortales después de su nacimiento.
- Viajan en carros tirados por animales o aves.
7. Predominio de los dioses sobre las diosas
Aunque se adoraban diosas como Ushas y Aditi, la sociedad patriarcal otorgaba mayor relevancia a los dioses masculinos (Indra, Varuna, etc.).
8. Prácticas religiosas
El culto se basaba en himnos y sacrificios. El Gayatri se recitaba tres veces al día. Cada clan tenía su deidad protectora y realizaba el yajña, ofreciendo alimentos, mantequilla, cebada y aromas. Inicialmente los propios arios ejecutaban los rituales; después recurrieron a los brahmanes.
En la época rigvedica no existían templos ni ídolos fijos, aunque algunos textos aluden a la entrega de ídolos (por ejemplo, una estatua de Indra a cambio de diez vacas).
9. Culto a los antepasados
Se honraba a los ancestros para obtener su protección y bendición.
10. Énfasis en la virtud
Robos, mentiras, asesinato y otras transgresiones eran condenados. Se concebía la existencia de un cielo y un infierno, y la recompensa o castigo dependía de la moralidad del individuo.
11. Donaciones (Dāna)
Los arios practicaban la caridad, entregando vacas, carros, caballos y esclavos a los sacerdotes.
12. Conceptos de alma y salvación
Existía la creencia en la inmortalidad y, según algunos estudios, en la reencarnación. No hay referencias claras a la salvación en el Rigveda.