Orígenes del campo de detención
Tras el intento de asesinato del ministro del Interior Bronisław Pieracki por parte de nacionalistas ucranianos, las autoridades polacas crearon el campo de detención de Bereza Kartuska. El 17 de junio de 1934, el presidente Mościcki firmó el decreto que lo establecía oficialmente. El campo, a veces llamado «el único campo de concentración polaco», estuvo activo desde el 12 de julio de 1934 hasta la llegada del Ejército Rojo en septiembre de 1939, y recibió a unas 3 000 personas.
Su ubicación era aislada, en la región de Polesie, una zona de difícil acceso y alejada de la civilización. El voivoda de Polesie, Wacław Kostek‑Biernacki, conocido por su trato a los presos de Brześć en 1930, tuvo una participación destacada, aunque no fue el fundador ni el comandante del campamento.

¿Qué significaba una ración de 28 groszy?
Al iniciar el campamento, la ración diaria destinada a la alimentación de cada interno se fijó en 0,28 zlotys (28 groszy). La prensa señaló de inmediato que esa cantidad era inferior a la que recibían los presos condenados por delitos graves. Tras la presión pública, la cuota se incrementó a 0,49 zlotys.
Para comprender el valor de esas cifras, hay que tener en cuenta que el zloty de la época valía entre 9 y 10 veces el zloty actual. En otras palabras, los internos recibían menos de tres zlotys actuales al día.
En el mercado de Cracovia (y con precios algo más bajos en Polesie) en agosto de 1934, un litro de leche cruda costaba 12‑18 groszy, un huevo 4‑6 groszy, un kilogramo de patatas o zanahorias 8‑10 groszy, y un kilogramo de pan de centeno 33 groszy. Así, la ración diaria equivalía aproximadamente al precio de un kilogramo de harina de trigo.

La dieta del campo
Un informe del encargado económico del campo, fechado el 20 de enero de 1939, detalla la cantidad de alimentos asignada a cada interno. A continuación, los datos más relevantes (para 466 internos):
- Desayuno: café (25 g) y azúcar (25 g) por persona; pan (700 g) y requesón (50 g) por persona.
- Almuerzo (dumplings): harina (120 g), patatas (500 g), manteca (40 g), sal (30 g) y cebolla (10 g) por persona.
- Cena (krupnik, sopa de cebada): patatas (1 000 g), manteca (15 g) y cebada perlada (100 g) por persona.
El costo total de la comida para un interno ese día fue de 49,48 zlotys, lo que coincide con la cuota diaria aprobada después de la revisión.
La dieta era eminentemente vegetariana. La escasez de carne y la limitada cantidad de grasas, combinada con el trabajo físico exigido, provocó frecuentes casos de ceguera nocturna, diarrea y estreñimiento. Las condiciones del aseo eran estrictas y sujetas al arbitrio de los guardias.
Algunos internos recibían la llamada “ración de ayuno”: solo pan seco y agua, como castigo por infracciones. Los más castigados eran los que permanecían en la celda subterránea, una habitación sin ventanas, sin muebles y con el suelo constantemente húmedo; allí sólo se les entregaba 350 g de pan rancio y una taza de agua cada dos días.

El informe citado proviene del libro de Wojciech Śleszyński, Campamento de retiro en Bereza Kartuska. 1934‑1939 (Białystok, 2001).