Contexto histórico y deportivo
El fútbol es una pieza fundamental de la cultura sudamericana. Brasil y Argentina lideran a nivel internacional, y en la década de 1980 la figura de Diego Armando Maradona electrizó al mundo.
El 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca de México, Argentina se enfrentó a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial. Más allá del deporte, el encuentro tenía una carga política: apenas cuatro años antes, ambos países habían protagonizado la guerra de las Malvinas, cuyo desenlace dejó a Argentina humillada y al gobierno militar de Leopoldo Galtieri derrumbado.

La derrota en las Malvinas significó la pérdida de poder de Galtieri (foto: Tupolepo; lic CC ASA 3.0).
Para la población, el partido representó una oportunidad de revancha, pero esta vez la batalla se libraría con balones, no con armas.
El partido como una nueva guerra
Argentina dominó la primera mitad, pero el segundo tiempo quedó marcado por dos momentos que pasaron a la historia.
El gol de la "Mano de Dios"
En el minuto 51, Maradona recibió el balón en la zona izquierda, se internó, intentó un disparo y, al no poder superar al portero inglés, usó su mano izquierda para empujar el balón al fondo de la red. El árbitro no percibió la infracción y el gol se mantuvo.

Fotomontaje que alude a la famosa "Mano de Dios", inspirado en el fresco de la Creación de Adán (autor: pruxo; licencia GNU FDL 1.2).
El "Gol del Siglo"
Cuatro minutos después, Maradona recibió el balón en su mitad, dribló a cinco jugadores ingleses y, tras superar al portero, anotó un gol que fue votado en muchas encuestas como la mejor jugada del siglo.
Viveza y mito
Los argentinos describieron la jugada como una muestra de viveza, término que alude a la astucia y la despreocupación admirada en la cultura local. Para muchos, Maradona no solo engañó a los ingleses, sino que se convirtió en un héroe nacional que rivalizaba con figuras como José de San Martín.
Su popularidad llegó a tal punto que se fundó la Iglesia Maradoniana, cuyos fieles nombran a sus hijos "Diego". Su vida inspiró películas y documentales, entre ellos uno del director Emir Kusturica.
La "Mano de Dios" simbolizó la desaparición del juego limpio en el fútbol, dejando la victoria como único objetivo y abriendo paso al auge del comercialismo y la controversia en el deporte.

Un altar dedicado a Maradona en Nápoles (foto: Dieghito, licencia CC ASA 2.0).
Legado
Maradona sigue siendo una de las figuras más emblemáticas del fútbol. Aunque sus goles con la pierna fueron extraordinarios, el gol de la mano sigue siendo el más recordado.
En 2010, como director técnico de la selección argentina en Sudáfrica, sus gestos no fueron suficientes para evitar una derrota 4‑0 contra Alemania en cuartos de final.
Fuentes
- J. Burns, The Hand of God. The Life of Diego Maradona, Poznań 2002, pp. 213, 221.
- K. Kubiak, The Greatest Battles of the 20th Century – Falklands, Warsaw 1993, p. 7.
- T. Mason, The Passion of Millions. Football in South America, Gdańsk 2002, p. 134.