Introducción
En esta lista desmitificamos la vida cotidiana en la Edad Media, mostrando datos reales y a veces insólitos que revelan cómo vivían nuestros antepasados.
10. Tenían métodos probados para un parto exitoso

Los partos eran peligrosos, pero la mortalidad materna era mucho menor de lo que se suele pensar: sólo alrededor del 10 % de las mujeres morían durante el puerperio. Los médicos de la época recomendaban oscuridad y calor en la habitación, pues la luz y el frío se consideraban perjudiciales tanto para la madre como para el recién nacido. Si el alumbramiento se retrasaba, aconsejaban que la mujer diera paseos cortos dentro del cuarto para acelerar el proceso. Leer más
9. Se bañaban con bastante regularidad

Los registros más antiguos de la Europa eslava mencionan baños públicos accesibles a la mayoría de la población. En los siglos posteriores se utilizaba sosa y, más tarde, jabón. En Gdańsk se halló una estructura de 4,5 × 4,5 m que funcionaba como balneario. Después del baño, la gente solía perfumarse con aceites florales, hierbas y especias. Leer más
8. Bebían cerveza en cualquier ocasión

En el siglo XIV un polaco promedio consumía más de dos litros de cerveza al día. El agua era a menudo contaminada, por lo que la cerveza, que se fermentaba y era más segura, se convertía en la bebida habitual, incluso para los niños. Algunos historiadores atribuyen parte del éxito de la victoria de Grunwald al consumo masivo de cerveza por parte del ejército. Leer más
7. El borscht medieval no llevaba remolacha

El primer libro de cocina impreso en Alemania, "Kuchenmaistrey" (1485), muestra una sopa llamada borscht preparada con una planta distinta a la remolacha. El borscht a base de remolacha, tal como lo conocemos hoy, apareció mucho después, en la cocina de Polonia, Lituania y Rusia del siglo XVI. Leer más
6. Ayunaban un tercio del año

La Iglesia imponía ayunos estrictos: todos los viernes y, en muchos lugares, también los miércoles y sábados. Además, existían periodos de Cuaresma, Adviento y vigilia de fiestas importantes. En conjunto, estas restricciones cubrían más del 33 % del calendario anual. Durante los ayunos se consumían pescado, mariscos, frutas, verduras y una mezcla llamada mixtum (pan remojado en vino). Leer más
5. Asistían a ejecuciones como espectáculo

Las ejecuciones públicas eran verdaderos espectáculos. La multitud se agolpaba para presenciar ahorcamientos, decapitaciones y desmembramientos. En ocasiones, los cuerpos eran exhibidos en la calle, mutilados y arrojados a los cerdos como muestra de advertencia. Leer más
4. Los "shows" de deformes eran una atracción

En el siglo XII, un caballero de Federico Barbarroja fue privado de brazos y piernas y obligado a arrastrarse por las calles como entretenimiento popular. En la Baja Edad Media, las mutilaciones públicas se presentaban como actos de justicia, y se organizaban espectáculos con personas con discapacidades mentales en los primeros asilos de Europa. Leer más
3. Usaban pociones de amor de composición alarmante

Para reavivar la pasión, algunas parejas medievales preparaban afrodisíacos con ingredientes como huesos humanos, madera de cementerio, ortigas rociadas con orina, sangre propia mezclada con verbena, levadura y lirios del valle. La mezcla se quemaba y el polvo resultante se añadía a la bebida del cónyuge. Leer más
2. Intentaban "recuperar" la virginidad perdida

El médico italiano del siglo XI, Trota de Salerno, aconsejaba a las mujeres que habían perdido la virginidad aplicar sanguijuelas a los genitales para "sellar" la vulva. Otros remedios incluían grasa de ciervo, grasa de lagarto, sal, azufre y mercurio. Leer más
1. La zoofilia estaba presente en la sociedad medieval

Desde el siglo VII, algunos escritores como Jan Klimak advertían sobre la amenaza de la zoofilia. Estudios indican que una proporción importante de la población rural mantenía relaciones con animales, considerándose el tercer pecado sexual más grave después del sexo oral y anal. La legislación frisona del siglo XIII preveía castración, entierro vivo o hoguera como castigos. Leer más