Incluso una simple rebanada de pan puede ser mortal, tu familia podría estar tramando deshacerse de ti y, si te enfrentas al señor feudal, podrías sufrir un destino peor que la muerte. La ciudad medieval es una verdadera escuela de supervivencia. ¡No te preocupes! Aquí tienes 10 consejos para sobrevivir.
Como siempre, nuestras listas se basan en investigaciones y artículos publicados. Esta vez seleccionamos diez textos que pueden servir como guía de supervivencia para un burgués de la Edad Media. Puedes consultar más sobre la vida cotidiana en las ciudades de la época aquí.
10. Consigue un trabajo bien remunerado
El oficio de verdugo no era el más agradable, pero en la Edad Media era uno de los más necesitados. Tener independencia económica siempre es una buena idea. Aunque no todas las actividades garantizaban un buen ingreso, había opciones para todos los gustos: comerciante, costurera, farmacéutico, e incluso trabajos más peculiares como “grúa humana” o guía de osos. La variedad de oficios era sorprendente.
9. No confíes ni siquiera en los más cercanos
El rey Felipe I de Francia quiso deshacerse de su esposa Berta porque la consideraba demasiado gorda. Si un grupo de matones armados aparece en un callejón oscuro y no llevas nada de valor, lo más probable es que tu propia familia los haya enviado. En las cortes reales, las conspiraciones contra el cónyuge eran un pasatiempo habitual.
8. No te arriesgues por el señor feudal
Tras un intento fallido contra la familia real, el rey de Hungría, Carlos Roberto, tomó una venganza brutal que alcanzó no solo al asesino, sino también a sus parientes. En la Edad Media, la ira de un monarca podía significar ser desgarrado por caballos, arrojado a los perros o ver a toda la familia ejecutada hasta el tercer grado. Algunos reyes iban aún más lejos.
7. Tampoco la Iglesia
Según la leyenda, cuando el Gran Maestro de los Templarios, Jacques de Molay, fue quemado en la hoguera en 1314, lanzó una maldición que perseguiría a Francia durante siglos. Las palabras de un obispo o papa enfadado no eran tomadas a la ligera; la excomunión y la penitencia pública podían arruinar tu vida.
6. Piensa bien antes de querer hijos
Las cesáreas eran excepcionales y se realizaban solo para intentar salvar al bebé cuando la madre ya estaba muerta. El embarazo y el parto eran extremadamente peligrosos; complicaciones a menudo mataban a madre e hijo, como ocurrió con Jadwiga de Polonia.
5. Cuida lo que comes y cuánto
Ingredientes como sangre menstrual, membranas fetales o hierbas venenosas formaban parte de supuestas pociones de amor. No era raro morir por exceso de comida; varios reyes polacos sucumbieron a la glotonería. Además, los envenenadores utilizaban trucos como manzanas con sangre o brebajes extraños.
4. Lo mejor es no enfermarse
El “fuego de San Antonio” era una enfermedad mortal que podía desencadenarse por algo tan simple como una rebanada de pan contaminada. La medicina medieval se limitaba a hierbas, amputaciones y, sobre todo, a la oración. La prevención era la mejor defensa.
3. No admitas que el amor te rompe el corazón
Los médicos de la época consideraban el desamor una enfermedad y aplicaban tratamientos drásticos: quemaduras con hierro al rojo, sangrías, leech therapy o azotes. Mejor sufrir en silencio.
2. Viaja solo si es indispensable
Desplazarse en la Edad Media era arriesgado; bandidos como el legendario Robin Hood acechaban a los viajeros. Los caminos estaban plagados de asaltantes, convirtiendo cada trayecto en una amenaza mortal.
1. Y, sobre todo, ¡bebe mucha cerveza!
La cerveza era la bebida favorita de la población medieval. Era nutritiva, sustituyendo el desayuno de muchos. La reina Jadwiga llegaba a beber más de dos litros al día, y el rey Boleslao el Valiente también era conocido por su afición a la cerveza.