Desafiando la corriente
Coco Chanel nunca siguió la norma. Fue la primera en crear prendas de punto, un material entonces considerado exclusivo para la ropa de trabajo. La escasez de telas durante la Primera Guerra Mundial la obligó a innovar, y ella descubrió que el punto era cómodo y elegante.
Aunque era una mujer delgada y de figura curvilínea, prefería un estilo amplio y sin ataduras. Diseñó ropa que permitía libertad de movimiento, dirigida a una mujer segura, independiente y que priorizaba la comodidad por encima de los caprichos masculinos.
Chanel también creó el icónico "little black dress", al que la revista Vogue comparó con el Ford T: un modelo negro, sencillo y accesible para todas.
A pesar de poseer una valiosa colección de joyas recibidas de admiradores, Coco evitaba usar perlas en público porque llamaban demasiado la atención. Así popularizó la bisutería artificial, asequible y al alcance de cualquier mujer.
La combinación de ropa de punto y bisutería barata permitía a cualquier mujer vestirse con estilo sin necesidad de una gran fortuna, contraponiéndose a la ostentación vacía.
Chanel No. 5 y un romance con un príncipe
Entre 1921 y 1922 Chanel lanzó la fragancia que la inmortalizó: Chanel No. 5. El éxito comercial le proporcionó independencia económica y, con ella, la libertad de elegir sus amantes. Uno de ellos fue el duque inglés Hugh Grosvenor, 2.º duque de Westminster.
La relación entre Gabrielle y el duque fue apasionada y conflictiva. Mientras Chanel gestionaba incansablemente su casa de moda en París, el duque esperaba que ella estuviera a su lado como una futura duquesa. Hugh la agasajaba con lujosos regalos, pero ella le devolvía su chequera sin usarla.
¡Los pantalones mandan!
Los pasatiempos náuticos y de caza del duque influyeron profundamente en sus diseños. En sus yates, el blanco y el azul marino eran los colores predominantes, lo que inspiró la famosa colección Marinière de Chanel, con rayas horizontales en esos tonos.
Los accesorios de capitán, los suéteres de grooms y los abrigos de contramaestre también aparecen en sus colecciones, aportando comodidad, practicidad y calidez.
Al participar en esas excursiones, Chanel constató que las faldas resultaban poco prácticas y decidió introducir pantalones femeninos. Aunque no fue la primera en usarlos, su influencia popularizó los pantalones, suéteres y chaquetas entre las mujeres.
Estilo masculino inspirador
Gabrielle Chanel es considerada la revolucionaria más brillante al incorporar elementos del vestuario masculino en la moda femenina. Sus diseños, de corte sencillo y sin constricciones en la cintura, favorecían la libertad de movimiento y coincidían con la emancipación femenina iniciada en el siglo XIX, contribuyendo al impulso de la igualdad de género.
Fuentes
Trivia es la esencia de nuestro sitio: materiales breves sobre anécdotas interesantes, datos sorprendentes del pasado y curiosidades de la prensa antigua. Este artículo se basa en la obra:
- P. Bociąga, Impeccable. Biography of the male image, Agora, 2019.