Introducción
Vlad III, conocido como Vlad el Empalador y, gracias a Bram Stoker, como Drácula, es recordado sobre todo como un tirano sanguinario. Sin embargo, bajo la capa de horror también se esconden algunas historias de amor, reales o legendarias, que nos permiten ver al vampiro bajo una luz diferente.
Primer matrimonio: Anastasia
Los documentos de la época son escasos, pero se cree que la primera esposa de Vlad estaba estrechamente vinculada a la reina polaca Sonka Holszańska, lo que lo haría pariente de la familia Jagellón.
Durante su estancia en Moldavia, Vlad contrajo matrimonio con Anastasia, una pariente cercana del hospodar local. La boda no pudo haber sido antes de 1457 y la pareja no vivió junta mucho tiempo. Según la leyenda, en 1462, cuando los turcos sitiaran el castillo de Poenari, Anastasia se arrojó desde una torre para evitar ser capturada, mientras Vlad escapaba por un pasadizo secreto.
En realidad, el asedio fue obra del hermano de Vlad, que había tomado la capital, y la muerte de Anastasia ocurrió meses antes; sus circunstancias exactas siguen siendo desconocidas.
Tras la muerte de Anastasia, Vlad, entonces viudo, se vio obligado a huir a Transilvania, donde fue encarcelado.
Segundo matrimonio: Justyna Szilágyi de Horogszeg
Al salir de prisión, Vlad se casó con Justyna Szilágyi de Horogszeg, una noble húngara cuya relación exacta con la familia del rey Matías Corvino sigue siendo motivo de debate entre los historiadores.
Los primeros planes de boda datan de 1462, pero se pospusieron cuando Justyna fue prometida a otro. La unión se concretó alrededor de 1474, coincidiendo con la recuperación de la libertad de Vlad.
Según Ilona Czamańska, la pareja vivió en Pécs, donde habitaban una casa de ladrillos conocida como "Casa de Drácula". De este matrimonio nacieron dos hijos, cuyos nombres se desconocen.
El supuesto amor con Katarzyna Siegel
Una tercera figura aparece en la tradición local: Katarzyna Siegel, hija del maestro de la guilda de tejedores de Brașov. Según la versión popular, Vlad la salvó de un carro pesado, la acompañó a casa y, a partir de ese momento, nació una relación que habría producido cinco hijos.
La historia cuenta que, cuando Brașov entró en conflicto con Vlad, la ciudad tomó represalias contra la amante, y el propio Drácula tomó venganza de forma brutal. Tras los acontecimientos, Katarzyna habría abandonado la ciudad y se habría trasladado a Valaquia, mientras Vlad intentaba anular su matrimonio con Justyna ante el Papa.
Sin embargo, esta romántica narrativa proviene de la profesora de historia local Bertha Krauser, quien la atribuye a un crónico del siglo XVIII que nunca reveló. Ilona Czamańska concluye que el relato es más un gancho turístico que una crónica fiable.
Hechos y ficciones
Los matrimonios de Vlad con Anastasia y Justyna están respaldados por fuentes contemporáneas, aunque los detalles exactos son escasos. Por otro lado, la relación con Katarzyna Siegel carece de evidencia documental y se considera una leyenda creada para embellecer la historia de Drácula.
Fuentes
- Ilona Czamańska, Drácula. ¿Vampiro, tirano o héroe?, Editorial Poznań, 2013.