Hoy entrevistamos al profesor Luigi Musella, autor de la biografía de Bettino Craxi (Salerno Editrice, 2007) y docente de Historia Contemporánea en la Universidad de Nápoles “Federico II”.
¿Por qué hay tan pocas biografías y estudios sobre Craxi, pese a su protagonismo en la historia de la Italia republicana? ¿Influye el final de su carrera política?
En Italia la historiografía ha estado siempre vinculada a la política. Los historiadores tienden a interpretar los hechos según sus propias inclinaciones. Por eso, la figura de Craxi sigue cargada de los juicios que su trágico final político le impuso.
¿En qué contexto se formó el joven Craxi y qué papel jugó su padre en su educación?
Craxi se educó en un clima político donde la ideología tenía un peso enorme. La trayectoria de su padre influyó especialmente en su relación con el PCI, partido que consideraba poco democrático y opresivo para el PSI. Además, la pertenencia al PSI era una tradición familiar arraigada.
Cuando Craxi accedió al secretariado del PSI, el gobierno de centro‑izquierda había desaparecido y se hablaba del “compromiso histórico”. ¿Cuál era la situación interna del PSI en ese momento?
El PSI acababa de sufrir una dura derrota electoral. El ciclo político demandaba un cambio generacional; De Martino y Mancini estaban al final de sus liderazgos a nivel nacional. Craxi se presentó como una solución transitoria, subestimando la resistencia del líder que, en los años siguientes, luchó por imponer su dominio.
¿Cómo intentó Craxi dialogar con la DC sin volver a la experiencia del centro‑izquierda?
Craxi buscó posicionar al PSI como eje indispensable entre la DC y el PCI. Aun con escasa fuerza electoral, consideraba que los socialistas debían hacerse imprescindibles para la formación de mayorías, evitando que la DC los utilizara meramente como instrumento.
Durante el secuestro de Aldo Moro, Craxi pasó de una postura firme a una de negociación. ¿Qué motivó ese cambio?
Craxi era más táctico que estratégico. Su giro buscó colocar al PSI en una posición aislada pero capaz de obtener consenso y visibilidad política.
En la parte final de su libro menciona una estrecha relación entre Craxi y Cossiga. ¿Existía ya esa relación cuando ambos ocupaban cargos institucionales?
Sí.
El anticomunismo de Craxi es clave para entender su trayectoria. ¿En qué contexto político y cultural se formó?
El anticomunismo surgió desde sus primeras experiencias en Sesto San Giovanni y sus viajes juveniles a países del Este. Consideraba al PCI como un partido no democrático que pretendía imponer una dictadura y, siguiendo la experiencia de su padre, descartaba cualquier alianza con los comunistas, a quienes veía como dominadores de la izquierda.
El episodio de Sigonella es uno de los más estudiados de su carrera. ¿En qué contexto internacional se desarrolló?
Craxi siempre defendió un papel central de Italia en el Mediterráneo y mantuvo buenas relaciones con los países de la región, incluida una conocida afinidad con Arafat. La crisis de Sigonella reafirmó la autonomía italiana frente a Estados Unidos, a menudo contando con el apoyo de sectores cristaldemócratas.